Una vida dedicada a la danza: Ducelia Woll cumple 50 años de trayectoria

Reconocida bailarina y coreógrafa recibirá esta noche un tributo a su trayectoría en el Icpna de Miraflores

Una vida dedicada a la danza: Ducelia Woll cumple 50 años de trayectoria

MARISSA CHIAPPE LANATTA

La observo mientras posa para la foto principal de este artículo. Su postura y porte la hacen ver como una joven bailarina de 20 años. Y, cuando me acerco, sus ojos siguen brillando con la misma pasión por la danza que hace medio siglo, pero con la experiencia que le ha dejado ese baile constante que ha sido su vida.

Ducelia comenzó a bailar flamenco y luego se interesaría en la danza clásica. “Mi padre era un melómano. Nos levantábamos con Tchaikovski, Mozart y Chopin. Por eso llegué al ballet”, recuerda. Así estudió con grandes maestros de la danza como Haydée Caycho, Roger Fenonjois y Vera Stastny.

Pero no nos confundamos, esas elecciones fueron las que le impuso como posibilidades un entorno en el que la danza moderna o contemporánea no se conocía aún.

Esta forma del arte del movimiento, en la que el cuerpo es un medio de expresión de los sentimientos y sensaciones, nació en Estados Unidos a principios de los años 20. Pero en los cincuenta aún era algo nuevo en el Perú. Fue la chilena Hilda Riveros quien trajo esta revolución en la danza a nuestro país. “Siempre estuve con el tutú y las puntas y con ella descubrí otros ritmos”, nos cuenta Ducelia. Pero esos no fueron los únicos cambios: a ella siempre le habían dicho que el ballet era sangre sudor y lagrimas. “¿Pero por qué tantas lagrimas?”, se preguntaba. “Con la danza moderna, empecé a disfrutar del baile sin zapatillas… y fue maravilloso”, dice.

VOCACIÓN DE MAESTRA
Paralelamente a su carrera de bailarina, Ducelia obtuvo el título de maestra de la Royal Academy of Dancing y, en 1977, abrió la Escuela Independiente Danza Viva. “Mi hija Morella Petrozzi empezó a bailar conmigo, era mi alumna”, recuerda.

En sus clases, todos son bienvenidos, aquí no se requiere un cuerpo perfecto ni ser una niña para empezar a descubrir la danza. “En otras academias, si eres chiquita o gordita, no puedes bailar. Aquí todos los cuerpos pueden moverse y disfrutarlo”, afirma Ducelia.

Sus alumnas la recuerdan como a una segunda madre comprensiva y cómplice, y ella las recuerda con orgullo. “Tengo el placer de haber visto a mis alumnas bailar en las mejores compañías del mundo”, nos dice.

OBRAS QUE MARCARON ÉPOCA
Ducelia ha participado en diferentes festivales nacionales e internacionales con sus montajes: “El estío del deseo, el hastío del amor”, “La noche verde en el parque laberinto”, “Matagente”, entre otros. Sobre este último, nos dice: “‘Matagente’ fue un ícono. Tuve que sobrellevar el proceso de enfermedad de mi madre y eso me marcó mucho. Luego, unos seis meses después, se convirtió en un gran montaje”.

Ducelia Woll ha sido figura esencial de la danza en el Perú y, con sus obras, sigue llevándonos en magníficos viajes a través de la complejidad de las emociones humanas.

MÁS INFORMACIÓN
Ducelia Woll, 50 Años de Pasión. Homenaje a la gran bailarina y coreógrafa lugar: Auditorio del Icpna de Miraflores dirección: Av. Angamos Oeste 120 día y hora: hoy, martes 10, a las 7:30 p.m. ingreso: libre.