"Bolero de noche": estreno nacional al ritmo de una vieja canción de amor

Giovanni Ciccia y Vanessa Terkes protagonizan fuerte romance en la pantalla. Contaron detalles del rodaje, su química y lo que filme ofrece

Tráiler de \"Bolero de noche\".

RODRIGO BEDOYA FORNO.

“Para escribir un bolero, hay que amar primero para sufrir después”. Así le dice Teddy Guzmán al Trovador (Giovanni Ciccia). Sin sufrimiento no hay recompensa. Y el Trovador quiere su recompensa: escribir un bolero inmortal. El Diablo (Leonardo Torres) le ofrece ese bolero a cambio de su alma. Y le pone en su camino a la Gitana (Vanessa Terkes), un espíritu libre, una musa hecha y derecha que quizá despierte el talento dormido del protagonista.

“Bolero de noche” es una historia que mezcla el romance, el drama, la fantasía. “Para mí, es un gran cuento de hadas en tiempos modernos”, cuenta Ciccia, quien interpreta a este artista que no encuentra la creatividad. “También es una historia de pasiones. Y una relectura del mito de Fausto. Pero creo que, antes que nada, es una comedia romántica, una bonita historia de amor”, apunta.

Para interpretar a la Gitana, ese espíritu libre que encanta al Trovador, Terkes no tuvo que ir muy lejos. “El personaje se parece mucho a mí en una época de mi vida”, confiesa la actriz, que debuta en el cine con este filme. “Es muy impulsiva, enamoradiza, da la vida por el Trovador, trata de ser su inspiración”, añade la intérprete, que en el filme deja a su amante mujer (la mexicana Maya Zapata) para comprometerse con el protagonista.

ROMANCE TÓRRIDO
El romance que vivirán ambos personajes se expresa en la película de forma física. Como todo romance intenso. “Nos hemos divertido, nos hemos subido a un camión de basura, corrido por toda la avenida Huaylas”, señala divertida Terkes. Para Ciccia, mucho de la espontaneidad de ese romance tiene que ver con el trabajo de la actriz. “Ella es muy generosa con su trabajo. Está loca, en el buen sentido de la palabra, y te sorprende en cada toma. Y tu personaje tiene que reaccionar siempre con frescura”, añade.

Llevar adelante las escenas de pasión no fue difícil. “Lo importante es la buena onda”, cuenta Ciccia. Aunque reconoce que hubo una escena que fue especialmente compleja: aquella en la que los personajes hacen el amor en medio de un departamento con goteras.

“Estábamos prácticamente desnudos, y la escena se hizo en ocho horas, con almuerzo e intermedio. Si alguien se pregunta cómo despegar el tema sexual del trabajo, pues consiste justamente en trabajar en un espacio tan duro”, explica el actor.

Para Vanessa, la experiencia que ha ido ganando como actriz le sirvió para sacar adelante un personaje tan intenso. “Ya llegué al filme un poco más curtida con respecto a los personajes, y sabiendo qué cosa ver en un personaje y qué no, por dónde puedo probar. Los talleres que he tomado me sirvieron para saber cómo hacer más interesantes a los personajes”, explica la actriz, que confiesa que el guion le encantó. “Yo soy estúpidamente romántica, y ese personaje tiene un rollo lindo”, añade.

“Bolero de noche” habla de amor, de música, de pasiones. “Esta película busca que la gente la pase bien en el cine. Es volver a lo más primario, que es contar una bonita historia, sin mayor pretensión”, comenta Ciccia. La pasión del bolero hecha cine. Porque nadie ha amado si no ha sufrido. “Bolero de noche” nos lo recuerda.

FICHA
“Bolero de noche”
Dirección: Eduardo Mendoza.
País: Perú. Año: 2011.
Sinopsis: El Trovador busca escribir un bolero inmortal, pero la inspiración no le llega. Es por eso que el Diablo se le aparece y decide hacerle un pacto: su deseado bolero a cambio de su alma. El Trovador acepta, y en su camino se le cruzará la Gitana, una mujer con la que comenzará un apasionado romance que quizá le sirva para escribir su canción.