Con Gianfranco Brero y Stephanie Orúe, Augusto Tamayo presenta "La vigilia", el final de su trilogía

El cineasta nacional concluye un trabajo de casi 20 años el 29 de octubre, día del estreno del filme. El realizador de “La fuga del chacal” confiesa que tiene un objetivo personal: volver a hacer una cinta comercial

Por Alfredo Espinoza Flores

Para ser hijo de un reconocido historiador y literato, convertirse en cineasta tenía que significar más que solo imágenes y sonido. Lo había dicho alguna vez: “Lo que más me apasiona es leer literatura y transformarla en un filme”. Ahora Augusto Tamayo completa un largo proyecto, que ha involucrado justamente historia y literatura.

A poco más de un mes de estrenarse ‘La Vigilia’, la tercera parte de la trilogía de sus películas de época – la primera se inició en 1991, aún como una idea-, el cineasta asegura estar “contento” y “satisfecho” con los tres trabajos: ‘El bien esquivo’ (2001), ‘Una sombra al frente’ (2007) y esta última.

Se trata de una secuencia de filmes no tan común. Las historias no se entrelazan entre sí: su común denominador es su distintivo. El primero está ambientado en el S.XIX y se centra en el problema de identidad; el segundo, en los inicios del S.XX y el tema es las dificultades de comunicación (que fue a su vez una adaptación de un libro de su padre); y este último, contemporáneo, se basa en lo difícil que puede ser una relación entre dos personas opuestas.

“La posibilidad de convivir, de ayudarse, de no ayudarse, de salvarse, de entenderse, de superar lo que los distancie (…) ¿Qué pasa con mi distinto, con mi otro, mi opuesto, y que vive al costado?”, explica Tamayo. Las contradicciones entre los personajes enriquecen el filme. Y es que no solo se distancian por el factor generacional. “Es hombre-mujer, mayor-menor, intelectual-no intelectual, acomodado-pobre, racional-instintivo, algo de dinero-nada de dinero (…) tenía que crear en esa convivencia una situación de tensión, y eso terminó generando el género, que es el thriller”, agrega.

OPUESTOS HASTA EN LA VIDA REAL
Los antagonismos de la película no solo se circunscribieron a la ficción: los personajes principales son interpretados por el reconocido y experimentado actor Gianfraco Brero y por la entonces muy poco conocida Stephanie Orúe.

El conductor de “3G” es el nuevo rostro masculino de la trilogía, luego de dos protagónicos de Diego Bertie. “Gianfranco es un extraordinario actor”, comenta el cineasta.

En el caso de Orúe, cuando se hizo el cásting en 2009, la única serie televisiva importante en la que había participado era “La Fuerza Fénix”. Luego ya vendrían ‘Clave uno: médicos en alerta’, ‘Los exitosos Góme$’ y su actual participación en ‘El gran show’. “Es una actriz muy profesional”, destaca.

NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA
Luego de un éxito en taquilla, como lo fue ‘La fuga del chacal’ (1987), Tamayo fue criticado en el medio local por embarcarse en esta seguidilla de cintas de época, consideradas poco logradas por algunos críticos, esos mismos a los que el realizador fiel a su estilo hace caso omiso.

“La película le puede gustar más a uno, más a otro. Eso no me produce a mí el mayor cuidado. Mi objetivo no es hacer una película por hacer, sino hacer una que diga algo que a mí me interesa decir, y que tenga alguna relevancia”, afirma el cineasta.

Tal como dijo hace algunos años, aún considera que hay una actitud beligerante entre los mismos peruanos hacia el cine nacional. Lo cual, según su apreciación, ha disminuido ligeramente por los últimos reconocimientos a filmes locales, pero no ha desaparecido.

“En los años ochenta se han ganado premios importantísimos: San Sebastian, Montreal. Pero había esta actitud peruana que creo que está cambiando (…) un poquito de autoestima que creo que nos está curando de esa necesidad de maltratar, de menospreciar, de negar al otro en sus logros (…) sigue esta actitud beligerante en un grupo reducido, que finalmente no tiene ninguna consecuencia en los festivales ni en la recaudación”, comenta.

Lo cierto es que –hablando de premios- la primera cinta de la trilogía ganó en algunos festivales internacionales, incluido el galardón de la crítica en el Festival de Lima 2001. Fue incluida en la selección, representando al país, en los premios Óscar. La segunda, por su parte, fue preseleccionada para la misma celebración.

“El Óscar es una lotería. Los cineastas deben llegar a entenderlo. Los festivales y los premios son una lotería. Los jurados son personas (…) cualquiera puede ganar y cualquiera puede perder”, asegura Tamayo.

EL FUTURO ES SOLO SIMILAR
El director cuenta que tiene tres proyectos en los que ya viene trabajando. Uno es una película sobre Santa Rosa de Lima; el segundo, sobre José María Euguren; y, el último, un filme que marcaría su vuelta –acaso solo momentánea- al cine comercial.

“Tengo un reto personal: quiero volver a hacer una película comercial (…) Pensando únicamente cómo captar a un público más o menos grande con una historia movida y entretenida”, cuenta.

“Me siento muy afortunado de haber hecho cine en general”, concluye.

FICHA TÉCNICA
Edgardo Chocano (Gianfranco Brero) es un intelectual peruano occidentalizado de clase alta y Jessica (Stephanie Orúe) una joven de barrio, violenta e instintiva, que busca esconderse del acoso de una pandilla de delincuentes que la persigue.

Estreno en Lima: 28 de octubre. Actualmente se presenta en la Primera Muestra de Cine Peruano Contemporáneo, que se creó en homenaje al cineasta Armando Robles Godoy.

Elenco: Gianfranco Brero, Stephanie Orúe.
Dirección: Augusto Tamayo.