INFOGRAFÍA: la saga más explosiva de la década llega a las salas de cine esta semana

Todo quedó listo para el estreno de “Los hombres que no amaban a las mujeres”, versión fílmica del primero de los tres libros de la saga policial “Millenium”

INFOGRAFÍA: la saga más explosiva de la década llega a las salas de cine esta semana

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Por Marianne Blanco/ Raúl Alarcón

Este jueves 25 se estrena en Lima “Los hombres que no amaban a las mujeres”, película basada en el primero de los tres libros de la saga policial “Millenium”, del sueco Stieg Larsson, que son ‘best sellers’ en todo el mundo. La película, cuyo título es homónimo al primero de los libros de Larsson (en sueco se titula: “Män som hatar kvinnor”, que significa: los hombres que odiaban a las mujeres) fue dirigida por el sueco Niels Arden Oplev.

Los fanáticos esperábamos ansiosos este estreno, aunque sospechamos que, como suele suceder, las películas no superarán la calidad de las novelas. Eso sí, si no tiene tiempo para leer las 2.268 páginas de “Millenium” debería aprovechar para ver este filme y darse una idea de qué va esta saga que ha invadido el planeta.

La mejor palabra para describir “Millenium” es: fenómeno. Uno de los sucesos que ayudó a que se generara este ‘boom’ editorial fue la desaparición del autor de la saga, Stieg Larsson, quien falleció a los 50 años de un ataque al corazón en noviembre del 2004, meses antes de que la primera novela de la trilogía llegara a la imprenta. Esta muerte prematura lo convirtió en una leyenda que encendió la chispa de la venta de sus libros que ha batido récords en todo el planeta. Solo en su Suecia natal se vendieron más de tres millones de ejemplares, cifra impresionante tomando en cuenta que el país tiene poco más de nueve millones de habitantes.

Los que escuchan hablar de “Millenium” de la boca de sus fanáticos se preguntan qué hace que estas novelas policiales sean tan atractivas. Las razones son varias. En primer lugar, la saga es simplemente adictiva. Gracias a su oficio de narrador eficaz, Larsson nos mantiene en vilo página tras página. Establece conexiones insólitas entre sus numerosos personajes y los sucesos que presenta, por más extraños y fantásticos que sean, siempre nos parecen ‘normales’. En segundo lugar, nos impacta el lado oscuro de Suecia que nos presenta Larsson: un país en el que también reinan la corrupción y la impunidad por parte de las más altas esferas del Estado. Esto llama poderosamente la atención pues se contradice con la imagen que solemos tener de Suecia: una nación desarrollada en la que reina la justicia y la democracia.

Otro elemento que nos engancha es la fuerte presencia de la tecnología, sobre todo de las computadoras y de Internet, que se da sobre todo a través de Lisbeth Salander la protagonista, una de las mejores ‘hacker’ (pirata informática) del mundo. Este es un extraordinario y entrañable personaje, halagado incluso por nuestro Nobel Mario Vargas Llosa: “La novedad, y el gran éxito de Stieg Larsson, es haber invertido los términos acostumbrados y haber hecho del personaje femenino el ser más activo, valeroso, audaz e inteligente de la historia y de Mikael, el periodista fornicario, un magnífico segundón…”. Y añade luego en su artículo publicado en “El País” en setiembre del 2009: “Menos mal que está allí esa muchachita pequeñita y esquelética, horadada de colguijos, tatuada con dragones, de pelos puercoespín, cuya arma letal no es una espada o un revólver sino un ordenador con el que puede convertirse en Dios –bueno, en diosa–”.

Lisbeth no confía en la gente y menos en las instituciones del Estado que la maltrataron en vez de haberla protegido. Pero estas circunstancias no la convirtieron en un monstruo vengador sino en una chica que ha construido una particular manera de interpretar las reglas sociales y morales. Lisbeth, la ‘hacker’, la sueca marginal, bisexual y huraña es la primera heroína del siglo XXI.

Finalmente hay un elemento que no podemos dejar de mencionar. Stieg Larsson a lo largo de sus tres novelas destaca los valores a los que todo buen periodista debe aspirar: tener una moral intachable y denunciar la corrupción y la impunidad, cueste lo que cueste.

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