Corto sobre el terremoto de Pisco fue presentado hoy en la Berlinale

El director del filme ‘La calma’, Fernando Vílchez, resaltó que su premio es competir en Berlín

Corto sobre el terremoto de Pisco fue presentado hoy en la Berlinale

MILAGROS LEIVA GÁLVEZ
Enviada Especial

No estudió cine, pero hace videos institucionales en Madrid para llegar a fin de mes con la billetera holgada. Con esos antecedentes visuales entró por la puerta grande a la Berlinale. Fernando Vílchez estudió Filosofía en la Universidad Católica, pero en su tarjeta de presentación hoy se lee Filmmaker. Su vida ha cambiado desde que emigró hace tres años a Europa y decidió entre otras cosas que quería contar historias. Su primer cortometraje, ‘La calma’ , compite en la sección oficial de Cortos del Festival de Berlín y este muchacho de 30 años simplemente no puede creerlo. “Es demasiado premio para una pequeña producción que la hice con cuatro amigos. Mi premio es competir en Berlín”.

La historia de su participación la describe como un extraño golpe de suerte. Todo sucedió porque él quiso ganar un cupo en el programa Talent Campus que la Berlinale ofrece a todos los jóvenes cineastas del mundo. Días de conferencias con directores reconocidos con la única condición de enviar tres minutos de un trabajo visual. Fernando terminó como pudo un corto que había empezado a realizar a raíz del terremoto de Pisco y lo envió intentando ganar el cupo soñado. La primer semana de enero de este año le llamaron los organizadores. “Olvídate del Talent Campus, tu corto ha sido seleccionado para la competencia official”, le dijeron. Fernando perdió la calma.

“Todo esto que me está pasando es demasiado bueno, tanto que fuera de competir no espero nada más”. Fernando Vílchez acaba de estrenar “La calma” y ha contestado preguntas sobre la elección del tema y las secuelas del terremoto en el sur. Habla lento y muy calmado. Quizá esa sea su máxima señal: la calma interior que parece seguirlo. Fernando sabe que compite con directores de Alemania, Turquía y Japón. Sabe que sus rivales han crecido estudiando el lenguaje cinematográfico, pero no se amilana. Como su personaje principal, su intención principal es contar por qué todos andamos medios estancados sin darnos cuenta. “A veces pensamos demasiado en grandes historias y no nos fijamos que la vida de una sola persona basta para aprender”, me dice tratando de encuadrar los motivos viscerales de su narración. No le falta razón. Su vida misma es un ejemplo de su filosofía.

Este sábado se conocen los resultados en Berlín, pero Fernando prefiere no pensar en los premios. Dos productores se le han acercado y le han dicho que le quieren comprar el corto, Momoko Seto, una directora de origen japonés que radica en París y que también compite con “Planeta Z” se adelanta a sus deseos y le dice para ir a comer. Fernando sonríe. Si llega el Oso la vida será mucho mejor, pero lo que está viviendo ahora le basta para dormir agradecido. Esa es su mejor lección. Le basta y le sobra con su presente.