Bartola y su dulce debilidad: “Muero por la mazamorra morada”

La cantante criolla dice que la cocina es su gran pasión y que sus platos han conquistado a muchos corazones

Bartola y su dulce debilidad: “Muero por la mazamorra morada”

MARTÍN ACOSTA GONZÁLEZ.
Redacción Online

Bartola canta y cuando lo hace su voz conquista los oídos del criollismo. También cocina y, al igual que con la música, hace gala de su sabor. Su sazón morena, heredada de su padre, es algo que la enorgullece. “No es por nada pero cocino como la ‘chechecolé’”, confesó la pícara Bartola.

“Soy una buena cocinera, una verdadera apasionada de la cocina, me encanta hacerlo y disfrutar de ese momento. Pongo mi música y me concentro como pocas”, dijo la cantante que aprendió los secretos culinarios de su padre.

“Hace una semana mi papá, que tiene 82 años, cocinó una carapulcra como los dioses. Él nos enseñó muchas cosas a mí y a mis hermanos. Siempre tuvo una sazón espectacular, que creo he heredado”, señaló en entrevista a elcomercio.pe.

Pero como toda buena cocinera tiene una debilidad, en este caso un dulce que la vuelve loca. “La mazamorra morada es mi pasión. Muero por la mazamorra. Soy una chiquita mazamorrera que le gusta mazamorrear. No me canso de comer ese dulce, sus huesillos, orejones y guindones me vuelven loca”.

CRIOLLA HASTA EN LA COMIDA
“Yo soy 100% criolla. Todos los platos de este tipo me salen como la chechecolé. Me preparó una carapulcra, que ni pa’ qué te cuento. Un arroz con pato, un lomo saltado, unos frejoles que me quedan buenazos”, contó la criolla que confesó que gracias a su sazón muchos han caído a sus pies.

El pisco también tiene un lugar importante en el corazón de Bartola. “Aunque no soy una gran bebedora, el pisco me encanta y me tomo mis vasitos. Incluso a algunos platos le pongo un poco de pisquito”.

EL MAYOR ATRACÓN
Esther Dávila, verdadero nombre de la cantante, viene de una numerosa familia nueve hermanos, sobrinos y primos que hace de las grandes festividades verdaderos banquetes donde comer rico es una garantía. La criolla dice que su mayor atracón se lo daba siempre en las reuniones que se celebraban en Navidad.

“Antes de que mi madre falleciera, hace ocho años, nos juntábamos toda la familia y cenábamos como los dioses. Pavo, lechón, ensaladas, puré, arroz árabe. En esa fechas nos metíamos unos atracones de antología”, recordó la cantante.