Bono, líder de U2, también recuerda a su amigo Steve Jobs

Una ética heredada del rock n’ roll y un cariño por el arte y sus cercanos caracterizaron al desaparecido empresario, dice el irlandés

Bono, líder de U2, también recuerda a su amigo Steve Jobs

El líder de la banda U2, Bono Vox, conversó con la revista “Rolling Stone” acerca de Steve Jobs, el desaparecido fundador de Apple y amigo personal del irlandés.

Y como tal, habló acerca de la ética rocanrolera de los sesentas como la espina dorsal de la visión de Jobs para desarrollar sus negocios y productos: “El siglo 21 lo inventó gente cuya conciencia fue forjada por la música y por poderosa música de rock and roll y no solo Steve Jobs, también Paul Allen (co fundador de Microsoft), fue mucha gente. Una vez le dije a Bill Gates “creo que tú probablemente no escuchaste a Jimi Hendrix” y él me dijo “¿Bromeas? En todo mi tiempo con Paul Allen, ¿cómo podría no haber sido formado por Hendrix? Era todo lo que escuchábamos diez horas al día.”

Tras calificar a Jobs como “el Bob Dylan de las máquinas, el Elvis del tipo de dialéctica hardware-software”, dijo que tenía “ojos y oídos de artista” por lo que buscaba “que las cosas fueran bellas” en referencia a los productos que vendía su firma.

“Él cambió la música, el cine, la computadora personal. Es una motivación maravillosa para la gente que quiere pensar diferente, ahí es donde conecta con los artistas (…) Esa anárquica actitud de la costa oeste ‘jódete’ es la que impera en el siglo 21. Es lo que sucede en las calles del Cairo, en el norte de África”, señaló Bono.

Apple tuvo una relación cercana a U2, a la luz de la inquietud de Jobs por dar, a través de iTunes, un verdadero valor al trabajo creativo de los músicos. Incluida una edición limitada de iPods de la banda y una serie de colaboraciones para causas benéficas.

“Fue un claro pensador en varias materias. Mi última conversación con él fue cuando me llamó preocupado por mi salud (…) Cuando me lesioné la columna, me envió un paquete de libros y cds y miel de su jardín (…) Fue un capitán de industria, un guerrero de sus compañías. Pero lo encontré siendo un amigo muy reflexivo, y maravillosamente detallista e interesado como padre de sus hijos y amante de su esposa”.