China no vetó a Bob Dylan: sus promotores son "muy avaros"

El Gobierno chino afirmó que los organizadores ni siquiera intentaron obtener la autorización para las actuaciones del astro estadounidense del folk-rock

China no vetó a Bob Dylan: sus promotores son "muy avaros"

No es cierto que Bob Dylan no sea bien recibido en China. Sus conciertos previstos en Beijing y Shangái no fueron cancelados por motivos políticos, según las autoridades del gigante asiático. Es más: conocedores musicales lo achacan a las desmesuradas exigencias de los promotores.

El Ministerio de Cultura de Beijing afirma que los organizadores ni siquiera intentaron obtener la autorización para las actuaciones del astro estadounidense del folk-rock. “No hemos recibido ninguna solicitud”, dijo hoy un portavoz. Poco antes, los organizadores taiwaneses Brokers Brothers Herald (BBH) habían declarado que el Ministerio prohibió los conciertos.

Alegando este motivo, los promotores cancelaron toda una serie de recitales en Shangái, Beijing, Hong Kong, Taiwan y Corea del Sur, anunciados al hilo de los conciertos que Dylan ofrecerá en varias ciudades de Japón.

“El Ministerio chino de Cultura no nos dio permiso para realizar los conciertos en Beijing y Shangái, por lo que no tenemos otra elección que cancelar nuestros planes de gira por el sudeste asiático”, dijo el jefe de operaciones de BBH, Jeffrey Wu, citado por el diario hongkonés “South China Morning Post”. Debido a su agitado pasado político, el músico de 68 años es “persona non grata” en China, sostenía Wu.

REACCIONES
El panorama musical chino reaccionó con escepticismo. Y apuntó a los problemas financieros de los promotores, sus irrealistas exigencias de precio frente a los organizadores locales y el insuficiente interés mostrado por el público en la vieja leyenda estadounidense.

Además, ya antes se había augurado que la gira podría acabar en saco roto. El experto musical Sun Mengjin escribe en su blog que los promotores taiwaneses debían pagar 250.000 dólares por actuación, pero pretendían cobrar 400.000 a los organizadores chinos. “Demasiado avariciosos”, sostiene. Con estos precios, no sorprende que nadie picara, opina el diario de Shangái “Dongfang Zaobao”. Hace tiempo que el veterano Dylan no es tan popular entre los chinos como el taiwanés Jay Chou o la banda de chicos surcoreana TVXQ, que llenan estadios.

Culpar a las autoridades es una “excusa grandiosa”, opina la web especializada China Music Radar. “Pobre Ministerio de Cultura. Siempre les toca ‘pagar el pato’ cuando un promotor no paga sus facturas o no se venden sus tickets”. Y es que no es la primera vez que la censura se utiliza como pretexto: hace un año se cancelaron dos actuaciones de la banda británica Oasis, presuntamente por el compromiso con la causa tibetana del guitarrista Noel Gallagher. El Ministerio tuvo que esforzarse para desmentir los supuestos motivos políticos y demostrar los “problemas financieros” de los organizadores, que alquilaron enormes recintos y no vendían las entradas.

Con todo, la creación del argumento de censura política se debe en parte a que los músicos necesitan que sus letras sean aprobadas antes de poder actuar. Incluso los Rolling Stones tuvieron que renunciar en 2006 a cinco temas en su primer concierto en China porque eran demasiado incendiarios (entre ellos el hit “Honky Tonk Woman”). Y los controles se endurecieron cuando en EL 2008 la cantante islandesa Björk gritó de pronto “¡Tíbet, Tíbet!” al término del tema “Declare Independence” (declara la independencia) durante un concierto en Shangái.


Tags relacionados

Conciertos

China

Bob Dylan