Festival de Viña del Mar: a Reik los alabaron, pero a Anahí la abuchearon

El trío mexicano se metió en el bolsillo al público de la Quinta Vergara, pero la solista azteca fue pifiada al final de su presentación

El trío de pop mexicano Reik cautivó el martes con un repertorio de sus grandes baladas al público del Festival de la Canción de Viña del Mar, que abucheó a la también mexicana Anahí.

Los mexicanos Reik pisaron el anfiteatro de la Quinta Vergara por primera vez en medio de los gritos de unos adolescentes entregados a su música.

El vocalista del grupo, Jesús Navarro, no tuvo que ni siquiera entonar las primeras notas del tema “Inolvidable” para poner en pie a la grada. Los coros se siguieron durante todo el concierto ya que los fans de Reik venían con los deberes hechos y tararearon cada una de las canciones con sus ídolos.

El grupo, que surgió en 2003 y que el año pasado recibió el Grammy Latino como “Mejor Álbum Vocal Pop Grupo 2009” por su disco “Un día más”, conquistó a sus seguidores, que no se sentaron en todo el recital.

Lo hicieron con temas como “Niña”, “Noviembre sin ti” o “Qué vida la mía”, que llenaron de romanticismo un anfiteatro deseoso de buen pop.

Fue, sin embargo, el tema “Me duele amarte”, que un Navarro notablemente emocionado dedicó “a todas las chicas lindas”, con el que los mexicanos consiguieron meterse definitivamente al público femenino en el bolsillo.

Pero el momento más emotivo del concierto llegó cuando Navarro y los guitarristas Julio Ramírez y Gilberto “Bibi” Marín, con una bandera chilena en la mano, entonaron “Sabes”, un tema, que según el vocalista del grupo, “en Chile gusta mucho”.

No consiguieron llevarse la gaviota, el máximo galardón que el público puede otorgar a un artista, pero Reik no vuelve a casa con las manos vacías, sino con dos antorchas y sobre todo con el recuerdo de un anfiteatro entregado que no dejó de corear sus baladas ni un minuto en la hora que duró el recital.

LA OTRA CARA DE LA MEDALLA
No puede decir lo mismo la mexicana Anahí, quien también debutó el martes en el certamen de Viña del Mar. La cantante apareció del interior de una especie de huevo blanco colocado en medio del escenario.

“Wow a mí me habían dicho que estar aquí parado se sentía muy cañón pero se quedaron muy cortitos porque se siente algo muy fuerte”, dijo la artista mientras, boquiabierta ante el imponente graderío de la Quinta Vergara, se secaba las lágrimas.

No le faltaron ni ganas ni empeño, pero el tema que eligió para abrir su recital no pareció gustar demasiado, y la joven artista de 26 años tuvo que recurrir a una canción de RBD, el grupo que la llevó a la fama, para que el graderío empezara a animarse.

A temas de RDB como “Échale”, le siguieron otros de su primer disco como solista, “Mi delirio”.

La también candidata a reina del certamen, título al que optan otra decena de mujeres, la mayoría de ellas procedentes del mundo de la farándula, no ocultó la felicidad de estar por primera vez en la Quinta Vergara.

Quizás para celebrarlo decidió hacer un cambio de vestuario en el que sustituyó un vestido dorado corto por un modelo de novia, con velo incluido. Fue entonces cuando entonó su última canción, en la que la joven simuló morir desangrada al borde del escenario dejando entrever dos cuchillos que llevaba “clavados” en la espalda.

Anahí resucitó, pero el público no quiso una última canción y lo dejó claro con un fuerte abucheo.