Gustavo Cerati y diez temas imprescindibles de Soda Stereo

Hoy se cumple un año desde que el genial músico argentino sufriera una descompensación y cayera en estado de coma

Gustavo Cerati y diez temas imprescindibles de Soda Stereo

DANIEL MEZA
Redacción online

El rock en español existe desde hace unos 40 años. Atomizado y fragmentado en los 80’s, una banda hizo que este género empezara a tener una identidad latinoamericana y luego que se consolidara. Esa fue Soda Stereo.

Gustavo Adrián Cerati Clark (Guitarra), Zeta Bossio (bajo) y Charly Alberti (batería), trilogía fundamental de este fenómeno, empezaron tocando en Argentina, pasaron por Chile, visitaron el Perú, Colombia y México. Pero en sus años de mayor efervescencia, Soda llevó su música a EE.UU, Centroamérica y a largas giras por Europa. Así, refundaron –casi sin darse cuenta- un movimiento musical y gran parte de ello se debió a la genialidad de su líder: Cerati.

A continuación, Las 10+ rinde un homenaje al hombre que hoy lucha por su vida, proponiendo 10 temas imperdibles de Soda Stéreo. Desde ya hacemos la salvedad que han quedado fuera (como en toda lista) temas de excelente factura, pero a manera de menciones honrosas podríamos citar a “Trátame suavemente”, “Sin Sobresaltos”, “En el séptimo día”; los archiconocidos “De música ligera” y “Nada personal” así como los emotivos “Entre caníbales” y “Té para tres”; entre otros. Aquí vamos:

1. Canción animal (Canción animal): ¿La mejor canción del rock en español que existe? Así catalogan muchos a esta oda al deseo, a esta glorificación del instinto, a esta apología lúbrica que suena tan disfrutable en su versión de estudio. “No me sirven las palabras, gemir es mejor, cuando el cuerpo no espera lo que llaman amor”, dice la obra de un psicodélico Cerati en el álbum más reconocido de la banda (1990). De lo más selecto del rock en español.

2. Signos (Signos): Con una historia de amor e intriga de lo más surreal –en un tema de íntegra composición suya-, Cerati ratifica, a mediados de los 80, por qué es considerado un grande. La magia no solo radica en la letra: “Signos” es un tema tocado totalmente en guitarra acústica y con una exquisita introducción y el posterior acompañamiento de los sintetizadores así como de un piano de sonido misterioso. Tema emblema de Soda.

3. Persiana Americana (Signos): Es uno de los temas por excelencia de la banda, incluído en el álbum “Signos”. Todo un himno del rock en español. Aquella percusión inicial, sumada al riff que aparece de las manos de Gustavo (guitarra principal) bastaba para desatar la locura donde sea. Las radios la transmitieron hasta el cansancio y fue, quizás con este tema, que Latinoamérica supo que lo que venía con Soda Stereo era algo realmente grande.

4. Cuando pase el temblor (Nada Personal): Contó Cerati alguna vez que este hit “era el único que había soñado”, que se levantó y lo escribió de corrido. Con un contagioso y osado ritmo estilo reggae (¿o new wave?) que incluía vientos andinos, Cerati canta por primera vez un tema de “rock fusión”. La letra es por demás fascinante: en todos los países tenía una acepción distinta. En Chile, por ejemplo, se lo cantaban a la dictadura de Pinochet. En México, al terremoto que los azotó en 1985. Y cada uno de nosotros, a nuestros trastornos personales. Todos queríamos (hasta ahora) despertar “cuando pase el temblor”, y “caminar entre las piedras”.

5. La ciudad de la furia (Doble Vida): “Me verás volar por la ciudad de la furia”, reza este hit casi mitológico de Soda de 1988, en el que Gustavo pinta una Buenos Aires nocturna y siniestra, de “calles azules”, llena de seres alados que vuelan de noche y caen sobre ella “como aves de presa”. Lleva un delirante ritmo, acompañado por sutiles guitarras y arreglos de teclados que intensifican esa oscuridad que transmite. Musicalmente, es un fenómeno. De esta canción se obtiene la frase “Me verás volver”, usada para la gira de reencuentro de la banda. Hoy más que nunca, queremos que se cumpla.

6. Primavera cero (Dynamo): Dentro de toda la tibieza con la que se recibió al disco “Dynamo” en 1992, en aquella época (tras el acontecimiento de “Canción Animal”) “Primavera 0” se hizo respetar y se convirtió en uno de los clásicos infaltables en los conciertos. Con un riff irresistible y con rasgos de grunge, este tema se hizo una joya para la postreridad. Era la época.

7. El rito (Signos): Otra hermosa y rítmica canción compuesta por un “profanador” Cerati para el majestuoso álbum “Signos”. Un teclado ideal genera un ambiente místico y que se hace contagioso a medida que el riff y la percusión se le van uniendo. Gustavo le canta a algo imposible de conseguir pero que no descansará hasta obtener. “Desafiando al rito, destruyendo mitos”, dice el hombre que hoy, paradójicamente, ya es un mito.

8. Prófugos (Signos): Soda en su más pura esencia. Percusión en su sitio. Guitarras finas. Sintetizadores precisos. Arreglos de alto nivel. Bella lírica (Cerati y Charly Alberti se juntaron para narrar la triste pero excitante historia de dos fugitivos). Y la voz de la gran potencia. Este ‘temón’ sonó de lo lindo en todas sus versiones, léanse estudio o vivo. Una de las imprescindibles para amar a Soda.

9. Ella usó mi cabeza como un revólver (Sueño Stereo): El último gran hit de la banda incluído el último álbum de Soda, “Sueño Stereo”, con un explosivo contenido lírico y una música indescriptiblemente buena. ¿Cómo ella usa una cabeza como un revólver? Quizás devastándote, destrozándote o dejando algún estrago en tu mente. “Es que la culpa la tiene ella”, dice Gustavo en uno de sus conciertos. ¿Se habrá referido a Déborah de Corral, la manzana de la discordia con Alberti?

10. Juegos de Seducción (Nada Personal): “Te llevaré, ¡eh!, ¡eh!, hasta el extremo. Te llevaré. Abrázame, este es el juego de seducción”, dice la segunda pista del disco “Nada Personal”, el cual parece ser dedicado a una historia de amor y erotismo. Es fenomenal oír al mismo Gustavo Cerati luciéndose con un solo de guitarra para esta joya (entre tantas otras) de Soda.