Jorge Luis Borges y su otra cara: escúchalo cantando un tango [AUDIO]

Grabación inédita es parte de una conferencia que el autor de “El Aleph” dio en los años sesenta

Una serie de audios inéditos del escritor Jorge Luis Borges fueron presentados en Argentina. Las cintas, que puedes escuchar parcialmente aquí, corresponden a tres charlas que el escritor argentino dio en Buenos Aires, en 1965, sobre el tango y donde incluso se le escucha cantar un tema de este género.

Los audios fueron presentados por María Kodama, la viuda del autor, y por Cesar Antonio Molina, director de la Casa del Lector, de la Fundación Sánchez Ruipérez, donde está depositado el material cedido por el escritor Bernardo Atxaga, tras muchos avatares.

Las grabaciones se extienden por casi cinco horas donde se le escucha a Borges frases como esta: “El tango perdió los primitivos cortes y quebradas y se convirtió en una suerte de paseo voluptuoso… e hizo que apareciese un instrumento nuevo, el bandoneón, que no se conoció en las primeras orquestas…”

VARIEDAD Y GARDEL
En las grabaciones Borges no solo habla del origen del tango que lo fecha en torno a 1880 y cuya palabra le suena etimológicamente africana, sino que también desarrolla su “increíble” memoria y sabiduría sobre diferentes temas como de Walt Whitman, de Lugones, Homero, del Modernismo, de Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, de Valle Inclán, de la milonga. Reconstruye el Buenos Aires de principio de siglo. Habla de guitarras y violines, de los cobardes y lo valientes, de las letras del tango y de la decadencia física de la mujer”, concluyó César Antonio Molina.

Durante la conferencia de presentación, María Komada recalcó que a Borges le gustaban los tangos de la guardia vieja porque estos no tenían letra. Y en las grabaciones el propio Borges dice: “Los primeros tangos no tenían letra o tenían lo que podemos llamar decorosamente inefable o letra indecente o una letra meramente traviesa… y tararea ‘pasen a ver señores…’.

Y lo que Borges deja claro es que no le gusta Carlos Gardel, porque tenía algo de “sentimiento llorón”, y también que, según su propias palabras, él miSmo canta en estas grabaciones un tango “correctamente desafinado”.