Reseña: "Banga", un clásico instantáneo en la discografía de Patti Smith

¿El mejor álbum del 2012? Raul Cachay comenta el nuevo disco de la rockera en el blog La Poptelera

Reseña: "Banga", un clásico instantáneo en la discografía de Patti Smith

RAÚL CACHAY

En “Just Kids”, uno de los libros que más he disfrutado en los últimos dos o tres años, Patti Smith nos envolvió en el agridulce recuerdo de sus infatigables días de vino y rosas en el Nueva York bohemio y aguerrido de fines de los 60 e inicios de los 70. También nos habló del amor y la pérdida, de Robert Mapplethorpe y las vitales contradicciones que sirvieron como alimento de su obra, del hotel Chelsea, de su fanatismo por Rimbaud, de la poesía como motor existencial y del rock and roll como válvula de escape para todo lo demás… Aunque siempre será un placer leerla, tanto en sus poemas como en sus canciones, hay algo esencialmente vital y revulsivo en el trabajo musical de Smith que hace que siempre echemos de menos el imperio de su voz, resquebrajada por el paso del tiempo y las vicisitudes de una trayectoria plena de ondulaciones y golpes: todos sus discos, incluso los menos atractivos desde un punto de vista estrictamente musical, tienen esa gravedad y pertinencia que solo envuelve a las obras artísticas que han sido hechas con el propósito de catalizar las inquietudes de toda una época. Porque esta es también la época de Patti Smith. Y 37 años después de “Horses”, en el preciso ecuador de su sexta década de vida, Smith nos vuelve a seducir (y sorprender) con “Banga”, su mejor colección de canciones nuevas desde “Easter”. Sí, leyeron bien: este es el mejor disco de Patti Smith desde aquel álbum que se convirtiera en un inesperado éxito de ventas gracias a “Because The Night”, su único ‘hit’ radial.

“Banga”, en el que Smith se ha rodeado de un notable y variopinto equipo de colaboradores (Lenny Kaye, como siempre; el grandioso Tom Verlaine; sus hijos Jackson y Jesse ; el actor Johnny Depp), es uno de los triunfos artísticos más insospechados del año: mientras que los últimos discos de Springsteen y Cohen fueron celebrados con toda justicia como dos genuinos eventos musicales, el álbum de Smith, que es tan buena poeta y compositora y cuya obra es tan influyente como las de sus colegas recién mencionados, apareció hace un par de días casi en silencio, como queriendo pasar desapercibido.

LEE EL POST COMPLETO AQUÍ.