Roger Waters: "Nunca dije que las Malvinas eran argentinas"

Mediante un comunicado en Facebook, el músico dijo que se malinterpretaron sus declaraciones

Roger Waters: "Nunca dije que las Malvinas eran argentinas"

La semana pasada, tras una conferencia de prensa en Chile, unas declaraciones de Roger Waters sobre las Malvinas fueron difundidas en diversos medios de comunicación. En ellas, el músico señalaba que las islas “deberían ser argentinas”, lo que generó polémica en Inglaterra, su país de origen.

A través de su cuenta de Facebook, el guitarrista de Pink Floyd publicó un mensaje para aclarar las verdaderas intenciones de sus palabras.

El comunicado de Waters dice lo siguiente:

“Recientemente di una conferencia de prensa en Santiago, Chile, donde contesté preguntas durante más de una hora. Como no hablo español, mis respuestas fueron traducidas por un intérprete. Fui consultado acerca de la cuestión Malvinas/Falklands y di una exhaustiva respuesta. Un periodista de Argentina no comprendió mi respuesta y escribió un artículo en un medio de su país en el que indicó que yo afirmaba categóricamente que las islas son argentinas. No dije nada por el estilo. Mi posición es la siguiente:

La historia de esas islas es la historia de dos monarquías de poder colonial enfrentadas, Inglaterra y España. Así que las posiciones actualmente en conflicto entre Gran Bretaña y Argentina son la herencia triste de las, ahora muy desacreditadas, políticas imperiales de los monarcas europeos del siglo 16. Las islas deshabitadas existieron durante millones de años antes del siglo XVI y es probable que sobrevivan a la extinción de la raza.

La tragedia de 1982, cuando 900 jóvenes vidas se perdieron, fue causada por la locura de los dos líderes políticos, Galtieri y Thatcher, quienes perdían las riendas del poder y utilizaron el conflicto como una distracción. Fue descrita en su momento por un comentarista chileno como “dos hombres calvos peleándose por un peine.

Ahora, 30 años más tarde el sonido del traqueteo de sables está aumentando de nuevo. Yo no soy un político o un diplomático, y no tiene fácil solución, pero estoy convencido de que es el momento de pedir la paz y buscar un compromiso, no empujar a la victoria. Al final, lo que realmente importa es que ninguna otra gota de sangre se derrame sobre el altar de las aspiraciones imperiales de los reyes muertos hace tiempo.