¿Todo tiempo pasado fue mejor? Cinco bandas que cambiaron drásticamente su estilo

El nuevo disco The Killers ha desatado críticas por el viraje musical. Green Day, Bush, The Offspring y Metallica también ganaron y perdieron seguidores

¿Todo tiempo pasado fue mejor? Cinco bandas que cambiaron drásticamente su estilo

ALFREDO ESPINOZA FLORES
Redacción online

Puede ser bien caprichoso, hasta egoísta, pedirle a una banda que mantenga su estilo por años, incluso décadas. ¿Lo es? Al menos no para sus fans. Para ellos es algo más que lógico, es una máxima: la esencia lo es todo.

¿Mantener la esencia y no cambiar nunca? ¿No probar nuevos sonidos? ¿No refrescar, apostar, jugársela por algo distinto? El debate está abierto y no hay una sola verdad.

Lo cierto es que el cambio brusco sorprende, extraña, y las comparaciones son inevitables. Aquí les presentamos cinco bandas que cambiaron drásticamente su estilo. Algunas después de mucho tiempo; otras de manera vertiginosa.

THE KILLERS Y LA COMERCIALIZACIÓN APRESURADA
El cuarteto estadounidense volvió a los estudios y parece como si Brandon Flowers hubiese volcado su proyecto solista en “Batlle Born”, el nuevo disco de la agrupación. Una canción como “Mr. Brightside”, por ejemplo, jamás tendría lugar allí.

Lo dijo el guitarrista Dave Keuning hace unos días: “Nuestra mayor victoria fue ‘Hot Fuss’”. Y es que su primer álbum, en el 2004, dista mucho del cuarto, acusado de facilista, solo ocho años después. Y pese a que ganaron más fama con “Human” (“Day & Age”, 2008), sinceramente, y sin menospreciar una buena canción, era algo así como disonante escucharla, por ejemplo, en una radio como Doble9. Hubo quien pensó que se trataba de Coldplay, y eso ya dice demasiado.

GREEN DAY: UN GIRO MUSICAL DE 360
Si de apariencias se trata, el look desenfrenado de “Basket Case” auguraba el inicio de una rebeldía musical a escalas que pocos se atrevían a avisorar. Y a nivel mundial. El momento del punk rock noventero liderado por el vocalista Billie Joe Armstrong había llegado. Y él lo vivió, lo disfrutó… y lo olvidó.

15 años después, el “21st Century Breakdown”, una suerte de ópera pop punk, lo alejó en definitiva de su estilo inicial. Y pensar que con la canción “American Idiot” muchos pensaron que habían vuelto. Ahora casi hay que taparse las orejas con “Oh Love” que suena por todos lados. El videoclip deja en evidencia la nueva facha, hoy tan rebelde como un emo que clama al mundo sentirse solo y triste.

THE OFFSPRING: EL PUNK NO ES BAILABLE
La noticia de su reagrupación fue muy bien recibida. ¿Quién no vivió los 90 con un disco “Smash” en sus manos? Poco importó luego “Pretty fly for a white guy”, acaso perdonada por divertida.

El regreso, sin embargo, no traía los mejores encargos. El álbum “Days go by”, lanzado en el 2011, contiene temas como “OC Guns” o Cruising California, temas inclasificables (¿hip hop, música bailable?) y totalmente prescindibles. Aunque en honor a la verdad tiene otros muy buenos que sí mantienen su esencia, como “Secrets from the underground” o “The future is now”, y otro como “Dividing by zero” que tranquilamente podría pertenecer a un disco de hace dos décadas.

BUSH LA FALLIDA RENOVACIÓN
Otros que volvieron y de quienes se esperaba mucho. Tras casi 10 años de ausencia, los estadounidenses se juntaron en el 2011. Era su revancha tras el decepcionante bajón de su tercera y cuarta producción que conllevó a su separación. Acaso ese fracaso sepultó el post grunge rock alternativo de canciones como “Swallowed” y “Greedy Fly”, que los llevaron a dar una soberbia presentación en Woodstock 99, y dio paso al discreto single “Afterlife”:http://www.youtube.com/watch?v=RXOy6vb9hIs, renovado estilo más moderno que no trascendió ni entre sus más acérrimos fanáticos.

METALLICA: EL REGRESO DE LAS TINIEBLAS
Cierran este conteo los monstruos del metal, los jinetes del Apocalypsis que un día, de la noche a la mañana, aparecieron con el pelo corto y sonaron con un estilo mucho demasiado más light.

Aún desconcierta comparar míticas composiciones como “Master of puppets” con, por ejemplo, Until it sleeps. Algunos videos documentaron cómo sus seguidores más fieles literalmente destrozaban los discos de su ya ex banda favorita.

Pero volvieron. Ellos sí volvieron. Y presentaron en el 2008, después del fiasco de “St. Anger”, el “Death Magnetic”, una obra para festejar el regreso de los solos, de los riff endemoniados y del Metallica pesado, enérgico, que nunca se debió ir.

¿Qué pasó con estas bandas? ¿Perdieron la brújula, se les subieron los humos? La razón podría ser menos apocalíptica. “Cuando estás en la ruta, solo estás enfocado en mirar hacia delante, no en estar chequeando el espejo retrovisor”, se defendió una vez Rossdale, frontman de Bush.

Echémosle la culpa en todo caso a Bob Rock, artífice del cambio de las últimas dos bandas mencionadas. O quizá solo aceptemos, como dice el ex vocalista de Ataque 77 Ciro Pertusi, que “el cambio es lo único que permanece en el tiempo”.