Romney y Obama coinciden en atacar a Irán si Israel sufre agresión

Los candidatos a la presidencia de EE.UU. confrontaron sus propuestas en la Universidad Lynn, Florida, en el último debate

(Reuters/América TV.)

El presidente Barack Obama desafió decididamente a Mitt Romney en política exterior en el tercer y último debate de campaña la noche del lunes, al afirmar que “cada vez que usted ha ofrecido una opinión ha estado equivocado”.

El republicano respondió con frialdad: “Atacarme no es una agenda” para hacer frente a un mundo peligroso.

Romney también tomó la ofensiva. Cuando Obama dijo que Estados Unidos y sus aliados habían impuesto fuertes sanciones a Irán para detener el desarrollo de armas nucleares, el republicano declaró que Estados Unidos debió hacer más. Declaró en repetidas ocasiones que “estamos cuatro años más cerca de un Irán nuclear”.

El presidente y su contendiente concordaron también, mientras estaban sentados a corta distancia unos 16 días antes del final de una campaña increíblemente reñida. Ambos aseguraron inequívocamente apoyo a Israel cuando se les preguntó cómo responderían si el estado hebreo fuera atacado por Irán.

“Si Israel fuera atacado, nosotros los apoyaríamos”, dijo Romney momentos después de que Obama prometiera: “estaré con Israel si fuera atacado”.

Ambos se opusieron directamente a un involucramiento directo del ejército estadounidense en un intento de deponer al presidente sirio Bashar Assad.

DEBATE SIN ACUSACIONES
Con los dos hombres sentados en una mesa semicircular, los primeros momentos del debate no produjeron ninguna de las acusaciones y pocas de las interrupciones que marcaron el debate de la semana pasada.

Pero tampoco había coincidencias sobre Libia, Siria, Rusia y otros temas de seguridad nacional en el encuentro en la Universidad de Lynn.

Romney dijo que a pesar de las primeras esperanzas, la caída de regímenes en Egipto, Libia y otros sitios en el último año ha generado “una creciente ola de caos”. Indicó que el presidente no ha logrado integrar una política coherente para lidiar con el cambio que ha barrido el Medio Oriente, y agregó ominosamente que un grupo similar a al-Qaida se ha apoderado del norte de Malí.

Anticipándose a una de las más frecuentes afirmaciones de la campaña de Obama, Romney dijo sobre el hombre sentado a su lado: “Lo congratulo por haber eliminado a Osama bin Laden y atacar el liderazgo de Al Qaeda. Pero no podemos, a través de matanzas, salir de este lío. … Debemos tener una estrategia integral”.

Obama dijo que él había terminado la guerra en Iraq, que estaba en camino de terminar las operaciones de combate estadounidenses en Afganistán y que había prometido llevar ante la justicia a quienes atacaron la embajada de Estados Unidos en Bengasi el mes pasado, un ataque que dejó muerto al embajador del país en Libia y a otros tres estadounidenses.

ATAQUES A ROMNEY
Asimismo, golpeó a Romney por haber dicho durante la campaña que Rusia es el enemigo geopolítico número uno de Estados Unidos.

“Gobernador, cuando se trata de nuestra política exterior usted parece querer las políticas de la década de 1980, al igual que quiere importar las políticas sociales de la década de 1950 y las políticas económicas de la década de 1920”, dijo Obama.

El enfrentamiento en la Universidad Lynn, en Boca Ratón, Florida, que duró 90 minutos, ofreció a los candidatos su última oportunidad para medirse entre sí frente a decenas de millones de estadounidenses. Ambos dedicaron sus fines de semana a prepararse, una señal certera de la importancia que le dan a este acontecimiento.

El encuentro, que versó sobre política exterior, se produce cuando faltan dos semanas para el día de los comicios y en momentos en que las encuestas muestran una campaña muy reñida.

Aparte del debate final, ambos candidatos pretenden embarcarse en un torbellino de campaña para estas últimas dos semanas. El presidente tiene programado hablar en seis estados durante un viaje de dos días que comienza el miércoles e incluye una noche a bordo del avión presidencial mientras vuela de Las Vegas a Tampa. Romney pretende visitar dos o tres estados por día.