Benedicto XVI en México: “Este continente está llamado a vivir la esperanza en Dios”

El Papa afirmó que espera estrechar “las manos de todos los mexicanos y abarcar las naciones y pueblos latinoamericanos”

Benedicto XVI en México: “Este continente está llamado a vivir la esperanza en Dios”

El papa Benedicto XVI llamó hoy a los católicos a afianzarse en la fe y convertirla en un compromiso de vida, en su primer mensaje en México al llegar al Aeropuerto Internacional de Guanajuato, en el centro del país.

En el inicio de su segundo viaje a América Latina después del realizado a Brasil en 2007, Benedicto XVI dio gracias a Dios por haber podido realizar el deseo “de confirmar en la fe” a los mexicanos en su propia tierra y recordó a su predecesor Juan Pablo II, que estuvo cinco veces en México.

“Con esta breve visita quisiera estrechar las manos de todos los mexicanos y abarcar las naciones y pueblos latinoamericanos”, manifestó el pontífice, que cumplirá 85 años en abril.

“Vengo como peregrino de la fe, de la esperanza y de la caridad, deseo confirmar en la fe a los creyentes en Cristo, afianzarlos en ella y animarlos a revitalizarla con la escucha de la palabra de dios, los sacramentos y la coherencia de la vida”, dijo.

“CONTINÚEN AVANZANDO”
Benedicto XVI hizo una defensa de la libertad religiosa “en su genuino sentido” y afirmó que la esperanza puede cambiar la existencia de cada hombre y de cada mujer.

“Este país, este continente está llamado a vivir la esperanza en Dios”, indicó. “Continúen avanzando sin desfallecer en la construcción de una sociedad cimentada en el desarrollo del bien, en el triunfo del amor y en la difusión de la justicia”.

Benedicto XVI permanecerá hasta el lunes en México, donde su visita se concentra en tres ciudades del estado de Guanajuato, centro geográfico del país: Silao, León y Guanajuato. Después viajará a Cuba, donde permanecerá hasta el miércoles.

“HORAS ACIAGAS”
“Su visita nos llena de alegría en momentos de gran tribulación”, dijo el presidente de México Felipe Calderón en su discurso de bienvenida, y se refirió en particular a la violencia del crimen organizado, que ha causado en el país cerca de 50.000 muertes en cinco años.

Calderón dijo que el viaje de Benedicto XVI tiene un “significado enorme en horas aciagas” para México, cuando el país sufre “la violencia despiadada y descarnada” de las organizaciones criminales, además de desafíos como la sequía y la crisis económica.

“El crimen organizado inflige sufrimiento a nuestro pueblo y muestra hoy un siniestro rostro de maldad como nunca antes”, manifestó. “Lo recibe un pueblo que ha sufrido mucho por diversas razones”, pero “está de pie”.