Berlusconi no logra suspender juicio por escándalo sexual

El multimillonario de 76 años está acusado de pagar por tener sexo con una joven cuando esta era menor de edad. La bailarina acudió a los tribunales

Berlusconi no logra suspender juicio por escándalo sexual

Un tribunal en Milán rechazó el lunes una petición de los abogados del Silvio Berlusconi para que el juicio contra el ex primer ministro italiano por pagar por sexo a una menor se suspendiera hasta después de las elecciones de febrero.

Los tres jueces del tribunal desestimaron el argumento del equipo legal del magnate de que sus compromisos como líder de una coalición de centroderecha que concurre a las elecciones del 24 y 25 de febrero constituían un impedimento legítimo para su aparición en el tribunal.

Berlusconi está acusado de pagar por mantener relaciones sexuales con una menor, y niega todos los cargos. Está previsto que la última sesión del juicio se celebre el 4 de febrero, por lo que el veredicto podría llegar antes de las elecciones.

BAILARINA A TRIBUNALES
La bailarina de club nocturno que está en el centro del caso, la marroquí de 20 años Karima el Mahroug conocida por su nombre artístico “Ruby Robacorazones” hizo una breve aparición ante el tribunal, vestida con una minifalda blanca y mostrándose relajada y sonriente.

Se fue poco después, cuando la juez Giulia Turri dijo que las declaraciones ya prestadas a los magistrados serían prueba suficiente y no tendría que testificar ante un tribunal abierto.

La campaña electoral ya está en marcha, y el proceso judicial ha reavivado los recuerdos del escándalo sexual del “bunga bunga” que planeó sobre la figura de Berlusconi en sus últimos meses en el Gobierno, hasta que dimitió en noviembre de 2011 en pleno apogeo de la crisis de deuda de la eurozona.

EL CASO
El multimillonario de 76 años está acusado de pagar por tener sexo con Marough cuando ella era menor de 18 años, un delito en Italia, y de abuso de poder pidiendo que la joven fuera liberada de la custodia policial en un caso separado de robo.

Marough fue supuestamente una de las principales participantes de una serie de fiestas en la villa de Berlusconi cerca de Milán, que según los testimonios de varias jóvenes incluían espectáculos de “striptease” subidos de tono.