Caos en aeropuerto de El Cairo: miles de extranjeros intentan escapar

Unas 18 mil personas buscan huir de Egipto ante las protestas y la escasez de alimentos. Policías exigen sobornos

El personal de EgyptAir protagonizó forcejeos con pasajeros frenéticos, los alimentos escaseaban y la información de vuelo era nula y algunos policías exigían sobornos antes de permitir a los extranjeros abordar sus aviones.

Reinaba el caos en el aeropuerto de El Cairo, atestado por más de 18.000 pasajeros que acudieron antes del toque de queda de las 3 de la tarde, dijeron funcionarios el martes. Los turistas desgranaban una letanía de pesares, a medida que arribaban decenas de aciones de todo el mundo para ocuparse del éxodo masivo de extranjeros y egipcios mientras se multiplicaban las protestas en la ciudad. Unos 3.500 viajeros seguían varados en la aeroestación el martes por la noche.

Aerolíneas de todo el mundo dispusieron unos 85 vuelos especiales para llevar a la gente a sus respectivos países, siendo la mayoría de las naciones árabes. Unos 35 jets privados y charters partieron a destinos principalmente europeos.

Estados Unidos evacuó a más de 1.200 norteamericanos en nueve vuelos charter el lunes y preveía llevar a unas 1.400 personas más en los próximos días, con destino a Larnaca, Atenas, Estambul y Francfort. También intentaba organizar vuelos de evacuación desde Asuán y Luxor, en el sur del país.

Apenas 43 de los 146 vuelos previstos de EgyptAir pudieron partir antes del toque de queda. La compañía ha cancelado el 75% de sus vuelos en los últimos días ante la imposibilidad de convocar a los tripulantes durante el toque de queda de 17 horas.

La familia del ex ministro de Turismo Zohair Garanah partió en un jet privado rumbo a Grecia, informaron fuentes del aeropuerto. Miembros de la elite empresarial, política y del espectáculo han partido del país. La posesión de un pasaje no era garantía de poder abordar un vuelo.

Cinco o seis empleados de EgyptAir forcejeaban con pasajeros que pugnaban frenéticamente por conseguir asientos en los pocos vuelos disponibles, dijeron funcionarios del aeropuerto.

No hubo denuncias de heridos, pero los incidentes pusieron de manifiesto cómo la incertidumbre política, junto con la presencia de multitudes en el aeropuerto y la escasa garantía de conseguir vuelo, alteraban los nervios de la gente.