Casi nadie en Cuba sabe que Fidel Castro dijo que el modelo cubano no sirve

Ningún medio en la isla reprodujo lo dicho por el ex dictador. Bloguera Yoani Sánchez dice que por frases menos fuertes muchos acabaron en la cárcel

Casi nadie en Cuba sabe que Fidel Castro dijo que el modelo cubano no sirve

La afirmación del ex mandatario cubano Fidel Castro de que “el modelo cubano no nos sirve ni a nosotros” ha provocado una ola de comentarios, aclaraciones y reacciones tan diversas que la única confirmación válida de que las palabras del viejo líder revolucionario cubano todavía pesan en las decisiones que se toman en la isla.

La primera prueba de ello es la coincidencia de los analistas, de uno y otro lado, en afirmar que las palabras de Castro van dirigidas a su hermano menor y actual mandatario, Raúl, a quien le cedió el poder en el 2006 luego de una serie de contratiempos médicos, para que emprenda las reformas necesarias de un modelo económico comunista que “ya no funciona” desde hace mucho tiempo.

SILENCIO OFICIAL CUBANO
Sin embargo, en un país acostumbrado a reproducir las imágenes de Castro y sus palabras en todos los medios informativos con que cuenta la isla, resulta sintomático del régimen castrista que esta sea la única ocasión en que tal suceso no haya ocurrido. Y es que, como comentó la bloguera disidente Yoani Sánchez, “Castro se pasó a la oposición”.

En la isla nadie conoce lo declarado por Castro al periodista estadounidense Jeffrey Goldberg para la revista “The Atlantic”, y es muy probable que tarde un buen par de días en circular por las calles cubanas en el acostumbrado sistema de noticias de ‘boca a boca’ y, tras la irrupción de Internet –controlado por el régimen ante cualquier atisbo de disidencia o crítica–, a través del intercambio de memorias USB con los contenidos prohibidos por el régimen comunista.

En ese sentido, Yoani Sánchez, elegida recientemente heroína de la libertad de expresión por el Instituto internacional de Prensa (IPI), escribió que por frases menores que las dichas por Fidel, muchos fueron condenados al ostracismo social o encerrados en la cárcel. Mientras tanto, y ante el desconocimiento general de los cubanos por lo que declaró Fidel, las autoridades cubanas guardan silencio total. No se atreven a afirmar o negar oficialmente que lo dicho por Castro es la confirmación plena de la terrible crisis económica que sufre la isla y que en buena cuenta es la sentencia de muerte de su modelo estatista.

REFORMAS NECESARIAS
Empero, para analistas cubanos en el exilio, lo declarado por Castro resulta insuficiente. “Lo que nunca va a decir Fidel es que la revolución fracasó”, señala Rafael Lima, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Miami (UM), y que la crisis que aqueja a Cuba lo obligan a “ceder en el terreno económico”.

Para Andy Gómez, vicerrector del Instituto para Estudios Cubanos de la misma universidad, la consideración de Castro es, ni más ni menos, la aceptación de lo que le viene diciendo su hermano Raúl desde 1997, cuando regresó de su primer viaje a China: “La economía cubana se cae y hay que emprender reformas”. Entonces, cuenta Gómez, Fidel rechazó la idea de su hermano con el argumento de que él no iba a convertirse en el Gorbachov de Cuba.

El cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, dijo ayer en una homilía que ante los muchos cambios que desde hace tiempo se espera que ocurran en Cuba, aguarda que la Virgen del Cobre, patrona del país, ayude a los cubanos a “aceptar los aspectos difíciles que los cambios puedan traer consigo”.

En Lima, El Comercio intentó obtener declaraciones del embajador cubano, Luis Pérez Osorio, pero su despacho informó que no se hallaba disponible.

La idea es imitar el modelo chino
Para César Puerta Villagaray, profesor de Historia de América Latina Contemporánea de la Universidad de San Marcos, las declaraciones de Fidel Castro anuncian una sucesión de reformas que se darán de manera silenciosa, pero efectiva. Reformas que abarcarán solo el aspecto económico. “Lo que se busca es acercarse más al modelo chino: profundas reformas económicas sin alterar la estructura política”, explica.

Según Puerta, desde el 2006 la gente se pregunta cómo va a ser la transición cubana, si violenta como la rumana, con la muerte de un líder político y la eclosión del régimen, o a la china. “Después de la muerte de Mao, hay todo un proceso de reformas y desarrollo, una especie de capitalismo de Estado, en el que el tema de las libertades democráticas siguen restringidas”.

“En el cálculo de los líderes cubanos está que si en algún momento hay que hacer reformas políticas, habría que evaluarlas. Por ahora lo que les interesa es oxigenar la economía cubana”, porque el modelo actual no tiene posibilidades de prolongarse en el tiempo.