Caso de peruana asesinada remece Suiza: su tío sería el autor del crimen

Luego de 11 años, hoy la justicia suiza dicta sentencia al acusado de asesinar a la peruana Olga Lamas, su tío José Guevara, quien la llevó a Ginebra cuando tenía 17 años y con quien tuvo una hija

Caso de peruana asesinada remece Suiza: su tío sería el autor del crimen

Por: Carolina Ciurlizza

El cadáver de Olga nunca apareció. Parecía el crimen perfecto. Pero un testimonio clave pondría en evidencia al acusado del asesinato, para quien la justicia suiza ha pedido 20 años de cárcel, en una sentencia que se dictará hoy. Once años de una infructuosa búsqueda de justicia por parte de la familia peruana Lamas Oré llegan a su fin.

La historia empieza en 1993, cuando Olga tenía 17 años. Aquel año ella viajó a Suiza con su tío en segundo grado (sobrino de la abuela de Olga) José Guevara Hirsh (26 años en ese momento y residente en Suiza), quien prometió a los padres de la menor un futuro mejor para ella en Europa. Trabajaría como niñera en la casa de este.

En diálogo con El Comercio desde Ginebra, la madre de Olga, Gabriela Oré, aseguró que su hija salió del aeropuerto Jorge Chávez de manera legal. Sin embargo, las autoridades no registraron movimiento migratorio en su pasaporte No. 0010921. Todo indica que habría viajado con papeles falsos.

Olga se comunicaba con sus padres de manera esporádica, mediante cartas o por teléfono.

En 1997, la peruana queda embarazada de su tío, y el 6 de febrero de 1998 da a luz a la pequeña Sara. Olga nunca les contó a sus padres sobre su embarazo. En uno los párrafos de su última carta, fechada el 19 de octubre de 1998, les dice a sus padres: “Yo sé que no es fácil tener hijos”. En diciembre de 1998 ella les envió 200 dólares. Fue el último contacto.

NO FUE PERFECTO
En estos años de búsqueda, los padres de Olga pudieron reconstruir, gracias a testimonios de personas que tuvieron contacto con su hija, la tormentosa vida que llevó junto a José Guevara. “La trataba mal y la amenazaba con que si lo dejaba, se vengaría de ella, como cuando le rapó la cabeza para impedir que salga con un brasileño que Olga había conocido”, manifiesta Gabriela Oré.

El 6 de febrero de 1999 Olga fue vista por última vez. Ese día iba a celebrar el primer cumpleaños de su hija Sara. La fiesta se realizaría en un local alquilado. Según los testigos que participan en el juicio, al llegar al lugar se encontraron con un papel pegado en la puerta que decía que la fiesta había sido cancelada por motivos de salud.

A los dos días, cuenta la madre de Olga,las pocas pertenencias de su hija desaparecieron y José Guevara se ocupó de difundir que Olga se había ido a Barcelona para siempre.

En setiembre de 1999, una llamada telefónica de Nancy Argüelles, tía de Olga, conmocionó a la familia Lamas Oré. Les informó que una ciudadana suiza llamada Ana (amiga de Olga) había sido alertada por otra peruana respecto del asesinato y descuartizamiento de la joven, en una laguna de Ginebra. En ese momento, los padres de Olga recién supieron de la desaparición de su hija.

A pesar de los esfuerzos de los padres, quienes dejaron Lima en el 2001 para exigir justicia en Suiza, la situación parecía configurar un crimen perfecto: la desaparición del cuerpo, la falta de testigos y la situación de indocumentada hacía que la historia de Olga se fuera esfumando.

Sin embargo, un testimonio a la policía de Ginebra en el 2005 abrió un halo de esperanza. La ex esposa de José Guevara, Celia Huamaní Bombilla, lo denunció por haber violado a su hermana y a la hija de esta. En la declaración confesó que su ex marido la había llevado el 6 febrero de 1999 al sótano de un edificio en la calle Hugo-de-Senger para mostrarle el cuerpo de Olga. Esto con el fin de asustarla y pedirle ayuda para enterrarla a lo cual, según afirma, se negó.
Es a partir de esta denuncia que detienen a José Guevara en el 2005 y luego de tres años empiezan las audiencias por el asesinato de Olga.

Gabriela Lamas dice que se arrepiente de haber mandado a su hija a los 17 años con un psicópata. “Como era familia, pensé que había confianza, pero terminó siendo un diablo vestido de ángel”.

En el juicio, a Guevara también se lo acusa de haber violado, entre el 2003 y el 2005, a su hija adoptiva, entonces de 11 años, y a su madre, de origen hondureño.
El abogado de la familia Lamas Oré, Raymond de Morawitz, describió a Guevara como un “hombre que miente descaradamente todo el tiempo”.

El padre de Olga, Jorge Lamas,contó a El Comercio que en la audiencia de ayer el procurador Claudio Mascotto lo felicitó por haber tenido el coraje de haber estado pidiendo justicia por más de once años y que si no hubiese sido por él, el asesino todavía estaría delinquiendo.

ATENCIÓN DE LA PRENSA DE GINEBRA
El juicio por la muerte de Olga ha cobrado importancia en Ginebra porque se juzga al acusado por un homicidio sin cadáver y por ser el último proceso con jurado popular en el país europeo.

La prensa de Ginebra ha seguido el caso desde que en el 2001 el padre de Olga, Jorge Lamas, denunció la desaparición de su hija al diario “La Tribuna de Ginebra”. La prensa llama al acusado El Monstruo de Ginebra.

PRECISIONES
Los pedidos del procurador

Durante la audiencia de ayer, el procurador del Estado, Claudio Mascotto, pidió una pena de 20 años para José Guevara Hirsh, exclusivamente por el asesinato de Olga Lamas Oré.

Solicitó que Guevara sea internado en un centro psiquiátrico y cumpla su condena allí, ya que presenta un alto grado de psicopatía. En caso se recupere, el acusado pasaría a un centro penitenciario.