Chile: mineros atrapados tuvieron primera videoconferencia con sus familias

Hoy se cumplió un mes del derrumbe de la mina San José y fue un día lleno de emociones por la llegada de los uruguayos sobrevivientes de la Tragedia de Los Andes

Los familiares de los 33 mineros que hoy cumplieron 30 días atrapados a 700 metros bajo tierra sostuvieron la primera videoconferencia con los trabajadores, en una jornada marcada de emociones.

Cada minero pudo comunicarse durante un minuto con tres de sus parientes, de manera de establecer cada vez un contacto más directo entre los trabajadores y el exterior de la mina.

“Fue muy emocionante. La verdad es que daban ganas de sacarlo de ahí de la pantalla”, relató al canal estatal TVN Antonia Godoy, madre del minero Richard Villarroel.

Los familiares quedaron felices de poder ver a sus seres queridos, con quienes sólo habían tenido conversaciones telefónicas.

SOBREVIVIENTES DE LOS ANDES LLEGARON
Pero las emociones en el campamento Esperanza comenzaron temprano, cuando cuatro de los 16 rugbiers uruguayos que sobrevivieron la tragedia de Los Andes llegaron al yacimiento a dar un mensaje de apoyo a los mineros.

José Luis Inciarte, Gustavo Zerbino, Pedro Algorta y Ramón Sabella superaron 73 días en la cordillera cuando el avión en que viajaban desde su país a Chile se estrelló en 1972.

“Cuando todo esto termine y pasen los años, y sean viejos como nosotros, estos problemas que están pasando acá les van a parecer minúsculos al lado de la alegría que es la vida”, dijo Sabella.

Luego los rugbiers subieron a un cerro aledaño a la mina donde permanecen las 33 banderas chilenas que representan a cada uno de los mineros e izaron el emblema patrio uruguayo.

‘PLAN B’ INICIA MAÑANA
En tanto, el gerente de riesgos del equipo rescatista, René Aguilar, informó que la máquina Strata 950 avanzó hasta lograr 42 metros de perforación.

Los operadores también siguen en la instalación de la maquinaria T-130 que comenzaría este domingo el plan B, que consta del ensachamiento de uno de los ductos que llegó al taller cercano al refugio de los mineros.

Los trabajadores mantienen un estricto régimen de actividades y alimento para aguantar las condiciones de alta humedad, temperaturas que bordean 35 grados Celsius y problemas de oxígeno.