Cientos de miles se manifestaron en la mayor protesta en Egipto

Los ciudadanos se lanzaron nuevamente a las calles pese a que el Gobierno de Hosni Mubarak anunció reformas

Cientos de miles de personas volvieron a salir a las calles hoy en El Cairo y otras ciudades de Egipto en reclamo de la renuncia del presidente Hosni Mubarak, a pesar de que el gobierno aprobó la creación de tres comités para modificar la Constitución e impulsar reformas.

Según anunció el vicepresidente egipcio, Omar Suleiman, el presidente firmó el decreto para la creación de un comité integrado por 11 magistrados y otros juristas que se encargará de reformular la Constitución en las próximas semanas, cumpliendo así una de las exigencias más importantes de la oposición y de los manifestantes.

La reforma de la Constitución busca flexibilizar las condiciones para que un candidato pueda concurrir a las elecciones y limitar temporalmente el mandato presidencial. Hasta ahora, Mubarak era confirmado en el poder para periodos de seis años. Además, la oposición quiere que la Constitución recoja un mayor control electoral por parte de la Justicia.

El segundo comité dará seguimiento a los acuerdos logrados con la oposición. Suleiman negoció el lunes con una amplia gama de grupos opositores, con los que acordó poner fin al estado de emergencia, ampliar la libertad en Internet y celebrar nuevas elecciones para aquellos escaños que son objeto de disputa en el Parlamento.

Suleiman también indicó que se está elaborando una “hoja de ruta” para un traspaso pacífico del poder con un calendario fijo. En los próximos días se creará un tercer comité para investigar los ataques lanzados el miércoles por seguidores de Mubarak contra manifestantes antigubernamentales, que dejaron al menos 11 muertos.

¿DEFENSORES DE MUBARAK SON ASESINOS A SUELDO?
Según las primeras investigaciones, algunos de los supuestos defensores del régimen de Mubarak que atacaron a los manifestantes de la oposición eran criminales a sueldo, a quienes se les prometieron 5.000 libras egipcias (unos 850 dólares) y la anulación de sus cargos si conseguían disolver las protestas. Al parecer, otros eran funcionarios de seguridad vestidos de civiles.

Pese a los anuncios de reforma, los grupos opositores convocaron hoy a una nueva “marcha del millón” para seguir exigiendo la dimisión de Mubarak, a lo que el mandatario se sigue negando, aunque prometió no presentarse a la reelección en los próximos comicios.

Esta tarde, numerosos manifestantes hacían fila para entrar a la plaza Tahrir (de la Liberación) en la capital egipcia, cuyos accesos controlaba el Ejército, mientras voluntarios civiles registraban a los manifestantes para asegurarse de que no portaban armas. Entre los manifestantes había gente de todas las capas sociales, también muchas mujeres sin velo, mientras en la plaza se vendía té y comida. Además, los manifestantes que llegaban desde fuera de la plaza traían grandes bolsas de comida para repartirlos entre quienes no se han movido de ahí en los últimos días.

Varios de los jóvenes manifestantes expresaron que les gustaría que el empleado de Google en Egipto, Wael Ghoneim, sea el portavoz de su movimiento. Ghoneim fue liberado ayer tras ser arrestado por las fuerzas de seguridad hace una semana y algunos rumores indican que estuvo detrás de la página de Facebook que llamó a la primera manifestación el 25 de enero.

Además, tuvieron lugar protestas frente al cercano edificio del parlamento y fuera de las sedes de los diarios estatales, como el “Rozal Yousef”, algunos de cuyos empleados alegaron que los medios estatales incitaban la violencia contra los manifestantes al señalar que fueron pagados por gobiernos extranjeros para desestabilizar.