Confesiones de un Nobel: Vargas Llosa prefiere seguir usando libretas de apuntes a una computadora

El escritor peruano comentó que su procedimiento para escribir “prácticamente” no ha variado desde que se inició en el oficio. La investigación es uno de los pilares en los que se apoya

Confesiones de un Nobel: Vargas Llosa prefiere seguir usando libretas de apuntes a una computadora

¿Cuál es el proceso que sigue un Nobel de Literatura para crear sus historias? Nuestro laureado escritor Mario Vargas Llosa sabe de eso y contó cuáles son los pasos que dio y que debe dar antes de concebir sus reconocidas obras. Eso sí, el Nobel Literatura advirtió que desde que empezó en el oficio de escribir su método no ha variado y sigue usando sus libretas y no computadoras.

“Desde las primeras cosas que escribí he seguido un cierto método que prácticamente no ha cambiado. Trabajo siempre a partir de un borrador que recoge una versión muy amplia, caótica, que es la parte que me cuesta más trabajo. Cuando tengo ese material ya empiezo a corregir, rehacer que es la parte que me gusta más, esa es la parte creativa”, dijo el autor de “La fiesta del chivo” en diálogo con la BBC.

INVESTIGACIÓN, ELEMENTO ESENCIAL
Sin embargo, la inspiración no es la única herramienta para redondear una buena obra. La investigación para Vargas Llosa es también uno de los pilares en los que se apoya.

“La investigación también me gusta mucho hacer porque me va dando ideas, me va sugiriendo situaciones. Permite ir viviendo la aventura, la historia que quiero contar, supliendo la falta de experiencia directa con investigación de los lugares donde ocurren los hechos, escuchando testimonios, leyendo la historia de la época o del personaje”, comentó el escritor peruano.

Y es que para Vargas Llosa “escribir una novela no es solamente dedicarse unas horas a escribirla, sino vivir lo más cerca posible del mundo que estoy tratando de inventar. Eso hace que un libro sea una aventura vivida, al mismo tiempo que un trabajo”.

LAS FIELES COMPAÑERAS
El flamante Nobel de la Literatura explicó que desde sus inicios como escritor ha tenido como compañeras inseparables a unas libretas que le sirven para apuntar todo aquello que le sirva para la concepción de sus obras.

“Son unas libretitas con apuntes muy rápidos tomados sobre el caballo, que probablemente solo yo puedo descifrar. Tomo nota de lo que me puede servir (testimonios, paisajes). No es una investigación científica sino para familiarizarme con un paisaje un ambiente social, color, sabor, olor, todo lo que pueda servirme a la hora que tenga que sentarme a inventar la historia”, explicó el autor de “El pez en el agua”.

LAS AVENTURAS
Según confiesa Vargas Llosa en algunas de sus obras no tenía una idea clara de cómo sucedieron los hechos, hasta que se acercó e involucró con sus personajes, su ambiente social, costumbres, etc.

“Me ocurrió con ‘La guerra del fin del mundo’, que ocurre en Brasil, me ocurrió con ‘La fiesta del chivo’, una novela situada en la República Dominicana en la época de Trujillo, y también en este caso tuve que empezar a entender mundos que conocía muy mal o que no conocía nada, como era el caso del Congo, o la historia de las luchas por la independencia de Irlanda”, dijo el autor.

LA ÚLTIMA AVENTURA
Mario Vargas Llosa no evitó referirse a la última de sus aventuras: “El sueño del celta”, para cual debió ir tras los pasos de Roger Casement, protagonista del últimos de sus libros.

“Me interesó mucho cómo un personaje que había ido joven al África, seducido por el ejemplo de los exploradores ingleses, convencido de que el colonialismo era el instrumento de la civilización, de la modernización del mundo africano, había cambiado tan radicalmente de manera de pensar ante lo que vio y vivió en esos años en el África, y se había convertido en un verdadero cruzado anticolonialista”, contó.