El debate entre Obama y Romney marcará la recta final de la campaña

El actual presidente de Estados Unidos buscará evitar errores y provocar al republicano, que hará todo lo posible por destacar los fracasos del mandatario

El debate entre Obama y Romney marcará la recta final de la campaña

El presidente de Estados Unidos y candidato demócrata para su reelección, Barack Obama, y su rival republicano, Mitt Romney, saldrán a lucirse esta noche en el primer debate televisivo ante millones de personas.

Durante 90 minutos, a partir de las 9:00 p.m. (8:00 p.m. hora peruana), ambos buscarán obtener su propio beneficio: Obama evitará cometer errores y reafirmar la ligera ventaja que ha sabido mantener sobre el republicano en las encuestas, mientras Romney hará todo lo posible por convencer a los votantes que EE.UU. no podrá soportar otros cuatro años demócratas.

A pesar de que los debates rara vez son decisivos, puede ser la oportunidad dorada de Romney de acorralar a un Obama que se muestra vulnerable, tanto a nivel histórico (los debate suelen ser desfavorables para los que buscan reelección) como por la situación económica de su país. Todo esto considerando que quedan escasas semanas para las elecciones de noviembre.

El desempleo ha sido superior al 8% en los últimos 40 meses, mientras que la economía mantiene un crecimiento de 1,7% dos años después de la recesión, mientras que la polémica sigue rondando la ley de seguro médico, iniciativa de bandera del gobierno de Barack Obama.

LA OPORTUNIDAD DE ROMNEY
El republicano deberá enfocarse en la debilidad económica actual de EE.UU. y las desventajas detrás de las iniciativas del actual gobierno para hacer trastabillar a un presidente que, a pesar de tener el viento a favor, no ha tenido mucha práctica en debates presidenciales, mientras que Romney viene de vencer sistemáticamente a sus rivales republicanos en las primarias de los últimos meses.

OBAMA DEBE ESTAR LISTO
¿Listo para qué? Para demostrar que el camino que ha empezado a marcar en su gobierno es confiable sin caer en la soberbia. Necesita trasmitir confianza e incidir en las contradicciones de las declaraciones de Romney. Solo así podrá resucitar ese fantasma de esperanza que una vez, hace cuatro años, lo llevaron a la victoria.