Decenas de miles de personas protestaron contra represas en Chile

Los manifestantes se oponen a la construcción de cinco centrales hidroeléctricas en la Patagonia

(Foto: Reuters / Video: América TV)

Unas 70.000 personas protagonizaron una histórica protesta pacífica el viernes, la segunda en una semana, en repudio a la construcción de represas en el sur, pero fueron interrumpidos por grupos de encapuchados que atacaron violentamente a la policía y causaron millonarios destrozos.

Los ambientalistas marcharon unas diez cuadras por la principal arteria de Santiago, desde la plaza Italia hasta el frontis del palacio presidencial de La Moneda, portando banderas y pancartas con leyendas contrarias a la multinacional HidroAysén, que quiere construir cinco represas en la Patagonia chilena .

DESMANES
El comienzo de la protesta fue absolutamente pacífico, pero cuando el grueso de los manifestantes llegó a las cercanías de la sede de gobierno, un centenar de encapuchados empezó a lanzar piedras a la policía, que dejó pasar varios minutos antes de reprimirlos con chorros de agua.

Mientras los encapuchados aumentaban en número, miles de manifestantes se sentaron en el suelo y levantaron sus manos en señal que estaban desarmados.

Los encapuchados usaron fierros y maderas de un andamio instalado en una sucursal bancaria para atacar a la policía antimotines y levantar barricadas incendiarias.

Al incrementarse el nivel de violencia, la policía utilizó gases lacrimógenos, que hasta pocas horas antes estaban prohibidos por su profuso uso en la protesta del viernes de la semana anterior y denuncias de que podían ser abortivos. Informes policiales determinaron que no eran peligrosos, por lo que el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, levantó la prohibición.

A lo largo de 10 cuadras se observaban vidrios de comercios quebrados, señaléticas y barreras de fierro arrancadas del suelo, basureros humeantes, y paraderos de la locomoción pública destruidos.

Las manifestaciones contra las represas se repitieron en ciudades del interior y para el sábado hay convocadas nuevas protestas en Santiago, en el vecino puerto de Valparaíso, donde el presidente Sebastián Piñera rinde cuenta al país de su gestión en el último año, desde la sede del Congreso.

HIDROAYSÉN EN EL OJO DE LA TORMENTA
Las protestas empezaron el mismo día en que una comisión de autoridades regionales de Aysén, 1.800 kilómetros al sur, aprobó hace 11 días el proyecto de HidroAysén, formada por generadores ENDESA, de capitales italianos, y la chilena Colbún, para construir cinco centrales hidroeléctricas que usarán las aguas de los prístinos ríos Baker y Pascua, en la Patagonia.

El gobierno, la compañía y especialistas afirman que Chile debe duplicar su matriz energética en la próxima década. HidroAysén, empresarios y el gobierno afirman que en los próximos 10 a 15 años Chile debe duplicar su generación de energía para seguir creciendo.

Los ambientalistas rechazan las centrales hidroeléctricas y presionan por las energías renovables no convencionales eólica, solar, geotérmica que en la actualidad no alcanza al 5% de la generación.

HidroAysén debe obtener aun la aprobación definitiva de un comité ministerial a las centrales, y someter a evaluación la segunda fase de su proyecto relacionado con las líneas transmisoras de los 2.750 megavatios que busca generar.