Divulgan nuevas fotos lascivas del congresista de EE.UU. Anthony Weiner

Allegados al político aseguraron que buscará ayuda profesional para ser un “mejor esposo” y un “hombre sano”

Divulgan nuevas fotos lascivas del congresista de EE.UU. Anthony Weiner

El congresista estadounidense por Nueva York Anthony Weiner, inmerso en un escándalo por enviar material subido de tono por su cuenta de Twitter, se someterá a tratamiento, dijo el sábado una portavoz del demócrata de 46 años, informa el diario “The New York Times”.

Weiner quiere ser un “mejor esposo” y un “hombre sano”, dijo su portavoz, Risa Heller, sin que se conozcan el lugar y el tipo de tratamiento al que será sometido. Para ello se tomará un breve descanso profesional.

Varios líderes del partido demócrata habían pedido la dimisión de Weiner e incluso la líder de la minoría del partido en el Congreso, Nancy Pelosi, le sugirió el sábado que dejara su cargo. Hasta ahora, sin embargo, el congresista rechazó hacerlo.

Considerado hasta ahora un político prometedor, Weiner ha visto truncado su ascenso tras reconocer contactos sexuales por Internet y el intercambio de mensajes y fotografías subidas de tono vía Twitter y Facebook con seis mujeres.

El político casado hace un año primero lo negó, asegurando haber sido víctima de un hacker, pero después se disculpó en una comparecencia con lágrimas en los ojos y reconoció haber mentido y cometido errores.

MÁS FOTOS COMPROMETEDORAS
Además, el legislador demócrata utilizó el gimnasio del Congreso de EE.UU. para tomarse fotos comprometedoras que luego envió a varias mujeres en Internet, según informó hoy el sitio de entretenimiento TMZ.com.

Las fotos divulgadas hoy en la red aparentemente fueron tomadas en el gimnasio de la Cámara de Representantes de EE.UU., y muestran a Weiner sin camisa, con una toalla en la cintura y la mano derecha en sus genitales.

Según TMZ, Weiner se hizo las fotos con su Blackberry y un espejo, y fuentes del Congreso confirmaron que estas fueron tomadas en el gimnasio ubicado en el sótano del edificio Rayburn de la Cámara de Representantes.

Cabe resaltar que continúan las presiones de líderes demócratas para que Weiner renuncie al cargo, por considerar que el escándalo supone una distracción inoportuna para el partido, de cara a los comicios generales del 2012.