Egipto: millones acuden a votar en el referéndum constitucional

La oposición denuncia irregularidades durante el proceso. De ganar el “si”, Mohamed Mursi reuniría mayor poder político

Egipto: millones acuden a votar en el referéndum constitucional

El referéndum de hoy, que confirmaría la nueva Constitución de Egipto –planteada por el presidente Mohamed Mursi, y de corte islamista- se desarrolla en medio de un ambiente tenso. Si bien no se han registrado manifestaciones o enfrentamientos entre los partidarios y los detractores de la Carta Magna, el Consejo Nacional de Derechos Humanos informó de que ha recibido hasta el momento 110 quejas de observadores y electores.

En ese sentido, el Frente de Salvación Nacional (FSN), que agrupa a gran parte de la oposición laica y a jóvenes revolucionarios, denunció “irregularidades generalizadas” durante los comicios y acusó a los Hermanos Musulmanes de querer falsear el proceso. El FSN llamó a la ciudadanía a votar por el “no”.

“Los de la Hermandad dicen que sus actos están motivados por el Islam, pero en el fondo, lo único que quieren es acaparar riqueza y poder”, afirma Rabia Nasr, de 62 años y propietario de un pequeño taller mecánico. “La Constitución otorga demasiados poderes a la presidencia y eso es peligroso” añadió.

Por otro lado, los Hermanos Musulmanes el partido de Mursi están a favor del “sí”, junto a la mayoría de las corrientes salafistas, un sector ultraconservadora del Islam. “Yo también he votado a favor, porque el país necesita estabilidad. Si gana el no, tendremos que empezar el proceso constitucional otra vez de cero” afirmó Ibrahim, propietario de un café en el barrio de Abdeen.

El gobierno optó por extender el horario de votación hasta las 11.00 PM (4:00 PM hora peruana) en vista de la gran afluencia de electores a las urnas. El horario planteado en un inicio planeaba cerrar las mesas de sufragio cuatro horas antes. El Cairo y otras nueve provincias votarán hoy, mientras que el resto del país lo hará el próximo sábado, debido a que la mayoría de jueces se opusieron a supervisar el plebiscito, como muestra de rechazo a proyecto del presidente Mursi.