Españoles celebran el Primero de Mayo con masivas movilizaciones

Miles de personas se volcaron en unas 80 ciudades para rechazar una vez más los recortes aplicados por el gobierno de Mariano Rajoy

Españoles celebran el Primero de Mayo con masivas movilizaciones

Cientos de miles de personas protestaron hoy con ocasión del Día Internacional del Trabajo en unas 80 ciudades españolas contra la reforma laboral y los recortes sociales puestos en marcha por el gobierno de Mariano Rajoy en respuesta a la grave crisis económica y financiera que azota al país.

Las manifestaciones convocadas por las dos grandes centrales sindicales, Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de los Trabajadores (UGT), se desarrollaron bajo el lema “Quieren acabar con todo”, en alusión a lo que se considera un ataque frontal del gobierno al Estado de bienestar y a los derechos laborales conquistados en más de 30 años.

Según estimaciones sindicales, unas 100.000 personas participaron en la celebración del Primero de Mayo en Madrid. En Barcelona, la segunda ciudad española, se registró una de mayores manifestaciones de los últimos años. Los organizadores cifraron el número de participantes en unos 80.000.

CRÍTICA AL GOBIERNO
Poco antes de comenzar la manifestación en Madrid, el secretario general de CCOO, Fernández Toxo, advirtió de que los ciudadanos están al límite de su capacidad de aguantar por las duras medidas de ajuste aplicadas por el actual gobierno, entre recortes del gasto público y la subida de impuestos, en su intento de reducir el abultado déficit público.

Toxo instó a Rajoy a que rectifique su política anticrisis y deje de ser un dirigente “dócil y servil” por aplicar a rajatabla las medidas de austeridad que reclama a sus socios europeos la canciller de Alemania, Angela Merkel.

Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, llamó a los españoles a luchar contra la cada vez mayor destrucción de empleo y acusó al gobierno de buscar la “demolición” de los servicios públicos con sus recortes en educación y sanidad y de querer cambiar el modelo social en España.

Los sindicatos sostienen que, lejos de contribuir a la creación de empleo como pretende el gobierno del Partido Popular (PP), la reforma laboral destruirá aún más puestos de trabajo en un país donde el desempleo afecta actualmente a un número récord de 5,6 millones de personas, el 22,44% de la población económicamente activa.

La reforma laboral facilita y abarata el despido, les permite a los empresarios reducir unilateralmente los salarios y restringe el poder de los sindicatos en las negociaciones sobre las condiciones laborales. Las organizaciones sindicales están especialmente molestas con la negativa del Ejecutivo de Rajoy a aceptar negociaciones para cambiar aspectos esenciales de la nueva legislación laboral.

El movimiento sindical español ya había comenzado en febrero, menos de dos meses después de la asunción del gobierno de Rajoy, a organizar protestas en las calles contra la política de ajustes y recortes del Ejecutivo conservador. El gobierno se enfrentó el 29 de marzo con una primera huelga general. Los sindicatos anunciaron hoy más movilizaciones de protesta mientras el gobierno no rectifique.