Estados Unidos: Michelle Obama niega ser "una negra irascible"

La esposa de Barack Obama descartó cualquier rivalidad entre ella y los principales asesores del presidente

Estados Unidos: Michelle Obama niega ser "una negra irascible"

La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, negó cualquier rivalidad entre ella y los principales asesores de su esposo, el presidente Barack Obama, restando así importancia a su propio papel e influencia en la Casa Blanca.

En una entrevista en televisión, Michelle Obama defendió su situación como una más de las docenas de asesores del presidente Barack Obama, esto tras la publicación de “The Obamas” un libro de la periodista del “New York Times”, Jodi Kantor, que retrata a la popular primera dama como una dura política.

“Ha sido una imagen que la gente ha tratado de adjudicarme desde el día del anuncio de Barack (de que se presentaba para las elecciones presidenciales del 2008), de que soy una negra irascible”, dijo Obama en el programa “The Morning” de la CBS, y añadió que no había leído el libro.

También aseguró que rara vez entra en el Ala Oeste, donde está el despacho del presidente, y que nunca se había enfrentado con el ex jefe del Gabinete de su marido, Rahm Emanuel, ni con el ex secretario de prensa Robert Gibbs.

“No hablo con el personal de mi marido”, dijo. “No voy a reuniones”, añadió.

LIBRO HABLA DE TENSIONES
Según el libro de Kantor había tensión entre la primera dama y Gibbs, al que le preocupaban deslices en público y supuestamente la insultaba y hablaba de ella en términos muy poco halagüeños.

Michelle Obama aseguró que Gibbs era un asesor de confianza y seguía siendo un buen amigo.

“Estoy segura que podríamos ir día a día y encontrar cosas que la gente desearía no haberse dicho”, declaró a la CBS. “La gente tropieza, la gente comete errores todos los días, en familias, en iglesias, en escuelas en todo el país, dicen cosas sin pensarlo”, comentó.

Kantor ha recibido algunas críticas por su libro, que cita numerosas fuentes pero ninguna entrevista con los propios Obama.