Este artista hace autorretratos con su propia sangre

Marc Quinn hizo este controvertido trabajo que consiste en esculturas de su cabeza en distintos momentos de su vida

Este artista hace autorretratos con su propia sangre

Muchas veces el arte ha sido polémico y ha llamado la atención de la humanidad. Desde tiempos antiguos, se ha recurrido a romper los esquemas de la sociedad como los desnudos o simplemente en los cambios en la técnica, desafiando lo establecido. En tiempos recientes, un artista británico hizo algo aun más extremo: utilizó, para sus esculturas, nada menos que su propia sangre congelada. Marc Quinn (1964), utilizó su propia sangre para crear un retrato de su vida cada cinco años. A la colección, la tituló simplemente “Self”.

Según confesó a “The Huffington Post”, su arte expresa “la preocupación por la mutabilidad del cuerpo y los dualismos que definen la vida humana”.

“En un sentido gracioso pienso que ‘Self’, la serie de cabezas congeladas, trata de la imposibilidad de la inmortalidad. Este es un trabajo artístico sobre el sustento de la vida. Si la desconectas, se convierte en un pozo de sangre. Solo puede existir en una cultura donde el cuidado por el arte es una prioridad. No es probable que sobreviva revoluciones, guerras ni disturbios sociales”, sostiene en entrevista con el medio estadounidense.

“Pienso también que usar mi sangre y mi cuerpo tiene un sentido irónico, siendo que mi escultura es una forma hecha por mí y hecha de algo mío, un material de mi propio cuerpo. Enfatiza la diferencia entre una persona real y los materiales de los que está hecha”, agrega el dueño de esta caprichosa y original creación.

Uno de estos bustos de sangre fue comprado por el megacoleccionista de arte Charles Saatchi y uno permanece en el National Portrait Gallery de Londres. ¿Qué opinas de esta técnica extrema?


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