Ex primera ministra de Ucrania pasará siete años en la cárcel

Yulia Timoshenko fue declarada culpable del delito de abuso de poder durante acuerdos gasíferos con Rusia

Ex primera ministra de Ucrania pasará siete años en la cárcel

La ex primera ministra y líder opositora ucraniana Yulia Timoshenko fue condenada hoy a siete años de cárcel, tras ser declarada culpable del delito de abuso de poder, en un fallo que también la inhabilita para ocupar cargos públicos durante tres años.

La sentencia dictada por magistrado Rodión Kiréyev, al que Timoshenko, de 50 años, humilló durante los cinco meses que duró la vista de la causa, señala que la líder opositora deberá pagar cerca de 200 millones dólares a la empresa gasífera ucraniana Naftogaz en concepto de reparación de daños.

El fallo priva a Timoshenko de la posibilidad de participar en las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales, lo que según la líder opositora era el objetivo de su persecución judicial ordenada por el actual presidente ucraniano, Víctor Yanukóvich.

SE EXCEDIÓ EN SUS FACULTADES
El juez consideró demostrado que Timoshenko, excediéndose en sus facultades, impartió instrucciones para la firma en 2009 de acuerdos gasíferos con Rusia que supusieron cuantiosas pérdidas para Naftogaz, y satisfizo en su totalidad la petición de pena solicita por los fiscales.

Timoshenko había firmado acuerdos gasíferos en medio de una “guerra del gas” con Moscú que en pleno invierno había dejado sin carburante a Ucrania y Europa.

La acusación del Estado argumentó que Timoshenko se excedió en sus atribuciones al firmar en 2009 un acuerdo de gas con Rusia que las actuales autoridades consideran oneroso para los intereses nacionales.

El Gobierno asegura que el cumplimiento de esos contratos supondría para el país la pérdida de 80.000 millones de dólares en sus diez años de vigencia.

INSULTÓ A MAGISTRADO
La acusada, al igual que durante toda la vista de la causa, no se puso de pie ante el magistrado, al que en la audiencia celebrada el 6 septiembre pasado llamó “delincuente”, “verdugo”, “impostor”, “papagayo”, entre otro epítetos.

“Usted es un papagayo, no una persona: repite las misma palabras insensatas con toda la ayuda de los fiscales criminales”, dijo entonces la política opositora, que agregó: “Seguramente, la culpa es de sus padres, que criaron a un necio”.

Kiréyev manifestó hoy que el tribunal no halló atenuantes ni “signos de arrepentimiento” por parte de la acusada, por lo que no considera posible dictar una pena inferior.

Timoshenko, que se encontraba en prisión preventiva desde el 5 agosto por desacato, intentó interrumpir la lectura del fallo acusando al juez de “arrebatarle la libertad a Ucrania”.

COMPARÓ A UCRANIA CON RÉGIMEN ESTALINISTA
“La condena no me detendrá. ¡Viva Ucrania!”, dijo Timoshenko, quien adelantó que recurrirá ante el “Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y añadió: “No hay ninguna esperanza en nuestra justicia”.

La opositora indicó que “Ucrania ha vuelto al año 37”, en alusión a la gran represión desatada ese año del siglo pasado por el dictador soviético Josef Stalin.

Nada más conocerse la sentencia, el presidente ucraniano admitió que ésta “obstaculiza la integración europea de Ucrania” y aseguró que, aunque “la decisión del tribunal se enmarca en la legislación penal vigente, no es una decisión definitiva”, ya que, “por delante está el tribunal de apelaciones”.

Además, reconoció que el código penal ucraniano, en virtud del cual fue sentenciada la líder de la oposición, presenta numerosas deficiencias, ya que data de 1962, y prometió que su Gobierno lo modificará.

UNIÓN EUROPEA, DECEPCIONADA
Por su parte, la Unión Europea se declaró “profundamente decepcionada” y aseguró que el caso tendrá “profundas consecuencias” en su relación con Kiev, que hasta fines de este año espera firmar con Bruselas un acuerdo de asociación que incluya una zona de libre comercio.

Los abogados de Timoshenko indicaron que esperan recibir cuanto antes el texto de la sentencia a fin de presentar una apelación en las instancias judiciales superiores, para lo que tienen un plazo de quince días.

Desde el banquillo de los acusados la ex primera ministra denunció durante todo el proceso que la persecución judicial en su contra ha sido orquestada por el presidente Yanukóvich por motivos estrictamente políticos.