Las excentricidades del fallecido dictador Kim Jong Il

El ex gobernante norcoreano usaba tacos para ocultar su baja estatura, presidía desfiles militares y llegó a grabar su propia versión de “Godzilla”

Las excentricidades del fallecido dictador Kim Jong Il

Murió el sábado último el dictador norcoreano Kim Jong-Il y una serie de detalles se han revelado sobre los excesos que tuvo el dictador mientras estuvo al mando de Corea del Norte.

Pese a la hambruna que sufría su pueblo, Kim Jong-Il llevaba una vida de abundancia y de gastos sin control.

Era conocida su pasión por el cine. Informantes dieron cuenta de una colección de más de 20 mil películas, de las que disfrutaba por horas. Se consideraba un fanático de James Bond. Según recopilan medios internacionales, era tanta su pasión por el cine que llegó a hacerse de los servicios de una actriz norcoreana y su amigo para rodar la versión de “Godzilla” en coreano, a la que llamó “Pulgasari”.

Otra de las tradiciones grandilocuentes de Jong-Il, eran definitivamente sus desfiles militares. En ellos, participaban 20 mil personas con impresionantes coreografías humanas, siempre con un gran retrato suyo de fondo.

De acuerdo con “Infobae.com”, Jong-Il tenía una tropa de 2000 bailarinas, todas adolescentes. Cuando llegaban a los 25 años, debían jubilarse. Además, poseía una colección de autos carísimos y gastaba US$800 mil dólares por año en botellas de cognac Henessey, uno de los más caros del mundo.

Sobre su vida sentimental hay mucho que decir. Se casó tres veces y tuvo siete hijos (tres varones y cuatro mujeres).

Lo conocían como un sujeto impiadoso. Mandó a ejecutar en noviembre del año pasado al ex director de Finanzas del Partido de los Trabajadores, Pak Nam-gi, a quien responsabilizó por el fracaso de unas reformas monetarios.

En lugar de ostentar el título de presidente, que le pertenecía a su padre muerto, se hacía llamar el Amado líder.

Siempre llevaba anteojos negros. No le gustaba su baja estatura. Por eso, usaba grandes tacos en sus zapatos para parecer más alto y con más poder.