Falleció Emilio Massera, uno de los líderes de la dictadura militar en Argentina

El ‘Comandante cero’ estaba internado en el Hospital Naval de Buenos Aires desde el pasado 19 de abril debido a un problema neurológico

El ex almirante Emilio Eduardo Massera, de 85 años, una de las cabezas de la dictadura militar argentina (1976-1983), falleció hoy en el Hospital Naval de Buenos Aires de un paro cardiorespiratorio no traumático, “como consecuencia de sus secuelas neurológicas”, señalaron fuentes médicas.

El director del Hospital Naval, Rubén Venerus, precisó que Massera estaba internado en ese nosocomio desde el pasado 19 de abril por un problema neurológico.

“Estaba con un estado neurológico deteriorado por un accidente cerebrovascular”, indicó Venerus, quien agregó que el paciente evolucionó en forma irregular.

El director del hospital señaló que la Justicia fue notificada del deceso y dijo que el cuerpo ya fue liberado para que su familia disponga del mismo.

PARTICIPÓ EN LA DICTADURA ARGENTINA
Massera, integrante de la junta militar que gobernó el país de 1976 a 1978 junto con Jorge Rafael Videla, cumplía arresto domiciliario desde 1998, un beneficio que la legislación argentina concede a los procesados mayores de 70 años, y afrontaba un juicio en ausencia en Italia por la desaparición de tres ciudadanos ítalo-argentinos durante la dictadura.

Conocido como ‘Comandante cero’ y ‘El negro’, Massera fue condenado a cadena perpetua en el juicio contra las Juntas Militares celebrado en 1985 por homicidio, torturas, privación de libertad, amenazas y robo.

Sin embargo, en 1990 salió de la cárcel por el indulto aprobado por el entonces presidente, Carlos Menem, y en 1998 fue imputado en las causas abiertas por el “Plan Cóndor” y el robo de bebes nacidos en cautiverio de madres desaparecidas, únicos delitos excluidos de las leyes de perdón.

DEFICIENCIA MENTAL
En el 2005 se suspendieron los procesos en su contra por informes de médicos forenses que dictaminaron que no podía ser juzgado porque sufría “involución mental” por daños cerebrales.

Dos años después, la Justicia argentina declaró “inconstitucional” el indulto y se abrió un nuevo proceso, aunque nuevos informes médicos concluyeron en noviembre del 2009 que sus facultades mentales “no encuadran dentro de la normalidad psico-jurídica” y “no está en condiciones de comprender las implicaciones de las resoluciones judiciales”.

En junio de ese mismo año la Cámara Nacional de Casación Penal argentina ratificó la “inconstitucionalidad” de su indulto y dejó firme la reclusión perpetua contra él.