Fernando Lugo sigue por TV el juicio político que podría terminar con su destitución

No acudió al Senado y en su lugar envió a cinco defensores. El futuro del mandatario se decidiría después de las 5 p.m., hora peruana

Fernando Lugo sigue por TV el juicio político que podría terminar con su destitución

El Senado de Paraguay rechazó una petición del presidente Fernando Lugo de otorgarle 18 días para preparar los argumentos de su juicio político que comenzó el viernes por el supuesto mal desempeño en sus funciones.

Sin la presencia del jefe de Estado, cinco abogados comparecen ante el Legislativo en su representación. Enrique García, procurador general de la república y uno de los seis abogados del jefe de Estado y Adolfo Ferreiro, otro de los defensores, solicitó 18 días para colectar datos y “presentar una mejor defensa porque en dos horas es imposible”.

Jorge Oviedo, presidente del Senado, aclaró que el reglamento interno del juicio político no permite ningún pedido ni incidente: “Los defensores solo están aquí para realizar su trabajo. No pueden modificar el reglamento”, añadió. Ferreiro, ofuscado y a los gritos, advirtió que el veredicto final será apelado ante organismos jurídicos internacionales.

LUGO LO VE POR TELEVISIÓN
El jefe de Estado resolvió seguir su juzgamiento a través de la televisión, en el palacio de gobierno.

Para destituir al mandatario se necesitan dos tercios de los votos del total de sus 45 escaños, es decir 30 votos. El quórum es de 43 senadores presentes.

MANIFESTACIONES DE APOYO
Según DPA, ministros del presidente paraguayo marcharon a pie por las calles de Asunción rumbo al Congreso, donde se congrega una multitud de unas 5.500 personas, según la policía.

En la plaza los manifestantes expectantes cantaban “El pueblo unido, jamás será vencido”, con decenas de banderas del Paraguay, carteles de la coalición de izquierda Frente Guazú y con inscripciones como “Hasta la victoria, Patria o muerte”.

Lugo deberá responder por su responsabilidad en un enfrentamiento durante un desalojo la semana pasada en el que murieron seis policías y 11 campesinos, sobre su vínculo con líderes de organizaciones de campesinos que invaden haciendas privadas y por nepotismo en la administración pública, entre otros.