Las formas de tener sexo del Homo Sapiens no han variado desde hace 40 mil años

La Fundación Atapuerca de España montó la exposición “Sexo en piedra” en la que se muestran ejemplos prehistóricos de sexo oral, ‘voyeurismo’, masturbación y zoofilia

(YouTube)

Las conductas sexuales básicas del Homo sapiens no han variado al menos en los últimos 40 mil años, afirmaron los dos expertos comisarios de la exposición ‘Sexo en piedra’, que se puede ver desde ayer en la sede de la Fundación Atapuerca, en Ibeas de Juarros (Burgos).

“Las conductas sexuales actuales son una constante cultural y biológica desde hace al menos 40 mil años”, explicó antes del acto inaugural el científico Marcos García, uno de los encargados de la muestra.

PERDURAN MOTIVOS DEL SEXO
No solo se han mantenido conceptos como el sexo por placer o para la reproducción, que ya se registraba en cuevas y resguardos de hace miles de años, sino incluso conductas sexuales que hoy están “mal vistas”, en palabras de García.

En la muestra se recogen ejemplos prehistóricos de sexo oral, voyeurismo, masturbación y zoofilia.

García y Javier Angulo, que ya publicaron en 2005 un libro sobre esta materia, montaron una exposición patrocinada por la Fundación Atapuerca con el apoyo de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria.

SEXO EN PIEDRA
La exposición, que se montó en el sótano de la Fundación Atapuerca, donde permanecerá hasta el 8 de diciembre, cuenta con un montaje sobre un fondo negro dividido en tres estancias que pretenden dar al espectador una sensación de “intimidad”, explicó, Angulo.

El montaje en el que se combinan efectos audiovisuales con murales y piezas del paleolítico de varios países europeos comienza con una explicación general del contexto de las condiciones de vida del Paleolítico, entre hace 11 mil y 40 mil años.

En otro bloque de la exposición, el de mayor amplitud, se muestran un audiovisual explicativo y diferentes imágenes humanas sexuadas y comportamientos sexuales recogidos en el arte paleolítico.

Se expone en ese apartado una muestra diferenciada entre la sexualidad por placer y la sexualidad como mecanismo de reproducción para la continuidad de la especie.