Gobernador republicano de Texas apunta a las presidenciales de EE.UU.

Rick Perry competirá en las primarias de las fuerzas opositoras y espera convertirse en el contendor de Barack Obama el 2012

Gobernador republicano de Texas apunta a las presidenciales de EE.UU.

El gobernador de Texas, Rick Perry, se unió el sábado a la contienda republicana por la presidencia de Estados Unidos durante una ceremonia en la que prometió reducir los impuestos y aligerar las reglamentaciones.

Perry anunció sus intenciones ante una multitud que colmó el encuentro conservador RedState en Carolina del Sur, un importante estado en la fase de las primarias. Su ingreso se produjo horas antes de se difundan los resultados de un sondeo informal en Iowa, donde sus rivales se disputan el apoyo de activistas del partido. El nombre de Perry no estaba en la lista de precandidatos, pero podría sumarse posteriormente.

Poco antes del discurso, Perry lanzó un cibersitio de campaña y encabezó una conferencia telefónica con activistas del estado.

“Creo firmemente que voy a ganar”, dijo Perry a los asistentes a la teleconferencia.

Perry usó su discurso para criticar al gobierno federal y en particular al presidente Barack Obama.

Acusó a Obama de falta de liderazgo y de tener una “fijación desenfrenada en sacar más dinero de los bolsillos” de los contribuyentes.

Perry aseguró que uno de cada seis estadounidenses en edad laboral no puede encontrar trabajo de tiempo completo.

“Eso no es una recuperación. Eso es un desastre económico”, afirmó.

Dijo que él tiene buenos antecedentes como creador de empleos en Texas y que tendrá el mismo éxito si es elegido como presidente.

“La primera página de cualquier plan económico que busque poner a Estados Unidos a trabajar es darle una carta de despido al actual residente de la Casa Blanca”, dijo Perry ante aplausos y gritos de sus simpatizantes.

RESPUESTA DEMÓCRATA
El portavoz del equipo de campaña de Obama, Ben LaBolt, contraatacó al gobernador diciendo que las políticas de Perry son una “copia” de lo que han hecho los republicanos en Washington DC.

El vocero aludió a los sondeos de popularidad, que muestran que el Congreso, y en particular los legisladores republicanos, se hallan en mínimos históricos.

“En un campo republicano que ya ha prometido lealtad al movimiento Tea Party y que no presentó ningún plan que beneficie a la clase media o que cree los puestos de trabajo que necesita Estados Unidos para avanzar, el gobernador Perry ofrece más de lo mismo”, dijo LaBolt en un comunicado.