Gobierno italiano declarará estado de emergencia por crucero encallado

El Costa Concordia, que se movió ligeramente este lunes, podría provocar un desastre ambiental debido al combustible que todavía contiene

Gobierno italiano declarará estado de emergencia por crucero encallado

El accidentado crucero que se encuentra semi-sumergido en la costa italiana se movió el lunes sobre las rocas en las que encalló, mientras las malas condiciones climáticas interrumpieron brevemente la búsqueda de sobrevivientes, a lo que se sumó un nuevo peligro.

El ministro de Medioambiente, Corrado Clini, anunció que el Gobierno declarará el estado de emergencia por el riesgo de que el combustible del barco se derrame en las cristalinas aguas del Parque Nacional Archipiélago Toscano. Hasta ahora no se ha detectado ninguna fuga importante.

Si el mar embravecido causa el deslizamiento del barco hacia aguas profundas y lo hunde o rompe, eso echaría por tierra cualquier esperanza de los propietarios de salvar al crucero de 290 metros de largo, cuya construcción costó cientos de millones de dólares seis años atrás.

Luego de que la compañía propietaria del barco culpara al capitán por conducir demasiado cerca de la costa para hacer un “saludo” a los residentes de la isla toscana, la nave se hundió levemente, amenazando con sumergir su enorme casco y 2.300 toneladas de combustible bajo las aguas del Mediterráneo. El movimiento interrumpió por unas horas las operaciones de rescate.

El portavoz de los bomberos Luca Cari dijo que había algunos movimientos pero que no se consideraban peligrosos. Sin embargo, agregó que había más incertidumbre después del deslizamiento y que se suspendían las operaciones de rescate durante la noche.

PODRÍA HUNDIRSE 130 METROS
El buen clima que desde el viernes colaboró en las operaciones de rescate desmejoró en las últimas horas, con fuertes olas y una leve llovizna. El tiempo empeorará, dijeron meteorólogos.

Un experto en rescates en Giglio, quien pidió no ser identificado, dijo que el barco claramente se estaba moviendo. Un fuerte oleaje podría liberarlo de las rocas que lo sostienen, lo que sería un “gran problema”, afirmó.

El crucero está recostado sobre una formación rocosa debajo de 15 a 20 metros de agua, pero podría hundirse hasta 130 metros si se desprende de las rocas.