Protesta de las peligrosas “maras” paraliza a El Salvador

La “Mara Salvatrucha” y la “Pandilla 18” ordenaron un paro de transporte y comercio en protesta por la nueva ley que las criminaliza

(AP)

La delincuencia continúa poniendo en aprietos a los gobernantes de El Salvador. Tras la nueva ley que criminaliza a las pandillas, la “Mara Salvatrucha” y la “Pandilla 18” ordenaron un paro de transporte de 72 horas para evitar que la ley se ponga en marcha.

Según reportó la BBC, en las calles de San Salvador y en el interior del país un 80% de transportistas acató la disposición.

“La ciudad y las principales carreteras estuvieron militarizadas y el ambiente de desolación sólo se vio interrumpido por las caravanas de peatones que desandaban el trayecto a su lugar de trabajo”, informó la BBC y agregó que “algunos buses fueron sustituidos por camionetas que acercaron a los pasajeros a puntos intermedios a cambio de US$0,25 o US$0,50”.

COMERCIO TAMBIÉN PARÓ
La medida no solo paralizó al transporte sino que además el 70% del comercio puso un alto a sus labores por temor a represalias, puesto que la “Pandilla 18” hizo circular volantes exigió a los comerciantes que cerrarán sus puesto o que “se atuvieran a las consecuencias”.

“Todos los empresarios van a cumplir las 72 horas de paro por miedo a las ‘maras’”, dijo David Gallegos, administrador de la Terminal de Oriente en San Salvador, a la BBC.

Las “maras” intentan presionar al presidente Mauricio Funes para que vete la Ley de Proscripción de Maras, aprobada por el Congreso del país el primero de septiembre.

El gobierno ha respondido desplegando efectivos de la policía y del ejército para que vigilen las estaciones de buses y ofrezcan protección a los pocos transportistas que movilizan a la gente.

LA LEY DE LA DISCORDIA
La ley que ha paralizado al país proscribe a las pandillas y su financiamiento así como la existencia en el país de “grupos de exterminio” social, se introdujo por el gobierno de Funes en julio, poco después que integrantes de la “Pandilla 18” incendiaran un transporte público y causaran la muerte de 17 personas.

“Pedimos nuestras más sinceras disculpas por los inconvenientes causados (…) Queremos aclarar que dicha medida fue impulsada con el único objetivo de ser escuchados”, expresó a un canal de televisión local un pandillero con el rostro cubierto.

CÁRCELES EN ESTADO DE EMERGENCIA
La situación se agrava aún más debido a que desde hace unos días los presos se han enfrentado y se han declarado en rebeldía por lo que la Dirección de Centros Penales decretó el estado de emergencia en seis prisiones.

Pese a todos las autoridades han dicho que no negociarán con los delincuentes. “No estamos dispuestos a tener conversaciones con criminales. Nuestra labor como policía es revertir la situación de violencia y de prevenir el delito y combatirlo”, declaró Carlos Ascencio, director de la Policía Nacional Civil (PNC).