Inglaterra califica como “regalo” para los terroristas la filtración de Wikileaks

Ministro británico consideró también que la publicación no autorizada de información puede poner en peligro a los militares en zonas de conflicto

Inglaterra califica como “regalo” para los terroristas la filtración de Wikileaks

El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, manifestó hoy que la filtración por parte de la página web Wikileaks de 400.000 documentos estadounidenses clasificados en relación con la guerra de Iraq es “un regalo de propaganda” para los terroristas que actúan en ese país.

Preguntado por su opinión acerca de la filtración en una comparecencia parlamentaria, el secretario del Foreign Office contestó: “no hay lugar en nuestra política para el maltrato de detenidos. Hemos sido muy claros sobre esto como Gobierno”.

“Pero desde luego que condeno la publicación no autorizada de información que puede poner en peligro a nuestras fuerzas, que puede poner en peligro a la gente que ha trabajado con nuestras fuerzas, y que es propaganda sesgada, un regalo de propaganda para la insurgencia”, argumentó el titular de Exteriores.

“Por lo tanto, condeno esas filtraciones. Son nuestras fuerzas las que están comprometidas sobre todo en la protección de la población civil en Afganistán, a menudo teniendo que aceptar bajas por el trabajo que hacen para proteger a esa población”, aseguró.

Según Hague, “la gente que atenta indiscriminadamente contra los civiles y a la que no le importa si hacen volar con sus artefactos explosivos improvisados a mujeres, niños y otras personas, son los insurgentes y los terroristas”.

DOCUMENTOS DE LA DISCORDIA
Los documentos filtrados por Wikileaks también ponen en cuestión la actuación de las tropas británicas en al menos una docena de ocasiones, en las que se produjeron abusos de los detenidos.

Los cerca de 400.000 documentos publicados el sábado en su portal de Internet por Wikileaks indican que los jefes militares estadounidenses decidieron hacer la vista gorda ante las torturas y los malos tratos infligidos a prisioneros iraquíes por las fuerzas de seguridad de ese país durante la ocupación aliada.

Los documentos muestran también que cientos de civiles inocentes fueron tiroteados y asesinados por militares estadounidenses cerca de los puestos de control después de la invasión del país en 2003. También revelaron que los estadounidenses llevaban un registro detallado de las muertes de civiles, pese a que el Pentágono lo había negado públicamente. Wikileaks cifró en 109.000 el número total de muertos en Iraq, 66.081 de los cuales eran civiles.