Irán no hablará con Estados Unidos “si no cambia su política hostil”

Aunque el reelecto Barack Obama ha mostrado su disposición a establecer negociaciones con Teherán, el gobierno iraní se niega a conversar

Irán no hablará con Estados Unidos “si no cambia su política hostil”

Irán no mantendrá conversaciones con Estados Unidos tras la reelección de Barack Obama como presidente, mientras Washington no cambie su política hostil a Teherán, según dijo hoy Alaedin Boruyerdi, presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento consultivo iraní.

“Nosotros tenemos problemas con la política de EEUU contra los intereses de la República Islámica y el mundo musulmán y, en tanto esa política no cambie, no se establecerán conversaciones”, dijo Boruyerdi al término de la sesión de hoy de la Cámara.

Antes de las elecciones en que fue reelegido el pasado 6 de noviembre, Obama, según Boruyerdi, mostró su disposición a establecer negociaciones con Irán por diversos medios.

“Nosotros no queremos negociar con EE.UU., que organiza complots, adopta presupuestos e impone sanciones en contra de nuestros intereses nacionales”, apostilló el destacado parlamentario iraní.

El mes pasado, Boruyerdi ya señaló que, de cualquier modo, la decisión de establecer contactos con Estados Unidos, que junto con Israel es el principal enemigo de la República Islámica de Irán, corresponde al líder supremo del país, ayatolá Ali Jamenei.

En el régimen teocrático musulmán chií de Irán, el poder religioso, encarnado por el líder supremo, tiene un control omnímodo en todas las materias sociales, económicas y políticas.

Jamenei, de 73 años y líder supremo de Irán desde la muerte del fundador de la República Islámica, ayatolá Ruhola Jomeini, en 1989, está rodeado por el sector más ultraintegrista del régimen e indispuesto con el presidente, Mahmud Ahmadineyad, y su entorno, acusados de desviacionismo respecto a la primacía religiosa en el sistema.

Algunos seguidores de Ahmadineyad han apuntado la conveniencia de una negociación con Occidente, en especial con los países europeos, además de contactos con Estados Unidos, para solucionar los problemas internacionales de Irán, a lo que se han opuesto los sectores más intransigentes del régimen.