Liberianos marchan contra su Nobel de la Paz: "Es una militarista"

Oposición cree poco oportuna premiación en tiempo electoral. Rival político de galardonada reunió a multitud en protesta

Liberianos marchan contra su Nobel de la Paz: "Es una militarista"

Los liberianos celebraban ayer en Monrovia el otorgamiento del Nobel de la Paz a su presidenta, Ellen Johnson Sirleaf, y a la activista Leymah Gbowee, lo que no evitó que una ola de críticas se alzara contra la concesión del galardón.

Al recibir la noticia del Nobel, el opositor Congreso para el Cambio Democrático realizó una marcha en protesta que reunió a miles de personas. En un mitin ante la multitud, Winston Tubman dijo que la presidenta no se merecía el premio.

“Es una militarista”, señaló en referencia a su apoyo a Charles Taylor en los años 80, quien actualmente está acusado de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, como resultado de su intervención en la guerra civil de Sierra Leona. “Llevó a la guerra a nuestro país y lo saqueó”, añadió, recordando que la actual mandataria enfrentó investigaciones por corrupción, sin llegar a ser procesada por ellas, tras ocupar la cartera de Finanzas en el gobierno autocrático de William Tolbert. “Necesitamos un cambio (…) no nos vamos a comer el Nobel”, sentenció Tubman.

CONTEXTO DE ELECCIONES
La concesión del Nobel ocurre cuatro días antes de las segundas elecciones presidenciales tras el conflicto que ensangrentó al país entre 1989 y 2003, y en las que Johnson Sirleaf, la primera mujer elegida al frente de un país africano, va por la reelección.

“El momento en que se otorga el premio es una provocación”, estimó Tubman.

No obstante, “ningún premio Nobel cambiará las cosas para esta presidenta. Por eso, el pueblo votará para que abandone el poder. Este premio no desorientará a los liberianos”, aseguró.

Para Kennedy Sandy, del Partido para la Transformación de Liberia, la presidenta no se lo merece. “El jurado desvaloriza así el Premio Nobel de la Paz. Los liberianos no van a sentir respeto ninguno por un premio así”, estimó.

MARCHA ATRÁS CONSTANTE
Leymah Gbowee, la otra liberiana galardonada con el Nobel de la Paz, fue la responsable de organizar un movimiento pacífico que puso fin a la guerra civil de 14 años en el país y allanó el camino para que Johnson Sirleaf se alzara con la presidencia en las elecciones del 2005.

Empero, pese a las críticas de la oposición, en la prensa de ayer los comentaristas atribuyeron a Gbowee el trabajo de base de aquello que la comunidad internacional vincula con Johnson Sirleaf: el levantamiento del país tras la guerra civil, aseguraba el comentarista Samuel Abu.

Contrariamente, en Yemen, país natal de la tercera galardonada con el prestigioso premio, la oposición convocó ayer a manifestaciones en la capital y en todo el país en honor de la ganadora, Tawakkul Karma.

“Llamamos al pueblo libre de Yemen a tomar las calles y rendir honores a esta gran mujer”, señalaron las webs antigubernamentales que buscan poner fin al régimen autocrático de 33 años de Ali Abdullah Saleh.π

SEPA MÁS
Un premio que siempre causó controversia

PREMIO POLÉMICO
De los cinco premios Nobel (el sexto, el de Economía, no es propiamente un Nobel) , el galardón de la Paz es el que mayor controversia y polémica ha originado, luego de el de Literatura.

GANDHI, EL GRAN AUSENTE
Así como Jorge Luis Borges en el de Literatura, el gran ausente en la historia del Nobel de la Paz ha sido el padre de la no violencia y líder pacifista Mahatma Gandhi, el patriarca de la India que nunca lo recibió.

EXTRAÑOS CANDIDATOS
Nota curiosa en la historia del Premio Nobel de la Paz lo constituye el hecho de que dos de los más grandes genocidas en la historia del siglo XX, Adolfo Hitler y José Stalin, estuvieron entre sus candidatos alguna vez. El primero en 1939, año del inicio de la Segunda Guerra Mundial que este desencadenó; y Stalin en 1948, cuando lo postularon por haber vencido al fascismo. Candidatos también han sido Hugo Chávez, Fidel Castro y Evo Morales.

POR QUÉ SE ENTREGA EN OSLO
El de la Paz es el único de los premios Nobel que no entrega la Academia Sueca. Al momento de crear los premios, Alfred Nobel estipuló que el de la Paz lo fallaría y entregaría el Parlamento noruego. En aquella época, Suecia y Noruega estaban unidas. Tras la separación en 1905, se conservó la tradición iniciada en 1901 y el Comité Noruego del Nobel sigue entregándolo.