¿Margaret Thatcher liberó a Argentina con la guerra de las Malvinas?

El periodista John Carlin, en el diario “El País”, le dio un enfoque distinto a la guerra entre Argentina y Reino Unido

¿Margaret Thatcher liberó a Argentina con la guerra de las Malvinas?

En este lado del mundo, cuando se habla de las Malvinas, se mira todo desde el lado del los héroes argentinos, de la lucha y de lo que el Reino Unido le arrebató al país del río de la Plata. Sin embargo, pocos son los que resaltan lo mucho que le dio esta guerra, que como todas es absurda, a un país que vivía en medio de una dictadura que iba asesinando 30 mil personas en seis años. En el diario El País de España, John Carlin, un periodista británico que vivió su niñez en Buenos Aires, nos relata su experiencia y también nos explica por qué el pueblo argentino debe estar agradecido con Margaret Thatcher.

LA PREVIA
Según lo que cuenta Carlin, “los generales Videla, Galtieri y compañía hicieron desaparecer a 30.000 personas durante sus más de seis años en el poder. Es decir, los secuestraban, los torturaban, los mataban y escondían sus cuerpos en fosas comunes o en el fondo del mar. A la crueldad física se agregaba la crueldad mental hacia los familiares de las víctimas. Saber que un ser querido ha muerto es mejor, o menos terrible, que aguantar años alimentando la remota esperanza de que (tras sufrir inimaginables horrores) quizá siga vivo. Lo sé. Conocí íntimamente a personas que padecieron esta precisa agonía mental”. Lo que se vivía en Argentina era pura represión, el pueblo sentía solo miedo.

A comienzos de los años ochenta las protestas contra Videla y Galtieri eran constantes. La gente exigía que se vayan. Sin embargo, algo inesperado sucedió. Los dictadores tenían que ganarse al pueblo y escogieron las Malvinas para esto.

“Me despertaron a las cuatro de la mañana del 2 de abril de 1982 para informarme de que los militares habían tomado las Malvinas. Mi espontánea reacción: “¡Qué hijos de la gran puta! Se jugaron la última carta que les quedaba”. O sea, apelaron al patriotismo de los argentinos, apostaron a que la gloria de haber recuperado esas inútiles y prácticamente vacías islas frenaría la incipiente rebelión y les mantendría en el poder. Nunca me imaginé que la jugada les saliera tan bien; que al día siguiente fueran a celebrar a la plaza de Mayo 100.000 personas, algunas de ellas las mismas que se habían manifestado en contra del borracho Galtieri y sus compinches unas pocas semanas atrás”, escribió Carlin.

SINTIENDO DE LEJOS
Los resultados de la guerra la sabemos y las seguimos sufriendo. ¿Pero quién fue realmente el ganador de estos hechos lamentables? “Más curioso aún es que 30 años más tarde sigan estancados ahí, aparentemente sin entender la extraordinaria fortuna que tuvo Argentina de que en ese preciso momento estaba en el poder en Reino Unido una mujer considerada repelente por un alto porcentaje de la población británica (no me excluyo), y que se la veía como repelente precisamente por su marcial patrioterismo, por su nostalgia imperial, por su estrechez mental y por su obstinada forma de ser, cualidades que la condujeron a emprender una aventura militar de infinitamente más valor para el pueblo argentino que para el británico”.

“La consecuencia directa de la derrota argentina fue que los militares se retiraron, humillados, del poder; que se vieron expuestos eventualmente al castigo de la ley; y que se instaló la democracia”, sigue el periodista en su artículo para el diario español. “Si Margaret Thatcher se hubiera quedado con los brazos cruzados ante la ocupación de las Malvinas hace casi exactamente 30 años, los nazis argentinos (los más nazis, sin duda, de los muchos regímenes militares en aquellos tiempos en el poder en América Latina) se habrían consolidado en el poder. Seguramente hubieran torturado y matado a más personas”, sigue.

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