México detuvo a sospechosos de haber sacrificado niños en ritos por la Santa Muerte

“Desangraban a sus víctimas y luego regaban su sangre”, informaron las autoridades del estado azteca de Sonora

México detuvo a sospechosos de haber sacrificado niños en ritos por la Santa Muerte

Ocho personas fueron arrestadas por sospechas de haber sacrificado a dos niños y una mujer en ritos de adoración a la Santa Muerte en el norte de México, informaron ayer autoridades.

José Larrinaga, vocero de la Procuraduría de Justicia del estado de Sonora, dijo que los detenidos degollaron a dos niños de 10 años y una mujer de 55 años, con quienes aparentemente tenían vínculos familiares. Uno de los niños fue reportado como desaparecido en marzo, y las otras dos víctimas en 2010 y 2009.

Policías estatales encontraron los tres cuerpos a las afueras de Nacozari, un pueblo a 125 kilómetros de la frontera con el estado de Arizona.

“DESANGRABAN A LAS VÍCTIMAS”
“Formaban un altar con la imagen de la Santa Muerte, el ritual era de noche y encendían velas, cortaban a las víctimas y esperaban, cuando aún estaban vivas, a que se desangraran, almacenaban la sangre en un recipiente y posteriormente la regaban en el monte”, dijo Larrinaga.

Las investigaciones se desencadenaron después de que Jesús Octavio Martínez Yáñez, de 10 años, fuera reportado como desaparecido el 6 de marzo por su padrastro, dijo Larrinaga.

Larrinaga dijo que Silvia Meraz Moreno y su hijo Ramon Omar Palacios celebraban el rito de sacrificio. Dijo que los seis otros detenidos confesaron haber ayudado a herir a las víctimas con cuchillos y hachas.

Agregó que los investigadores encontraron restos de sangre en un área de 30 metros cuadrados en el monte donde encontraron las víctimas y donde encontraron un altar a las afueras del pueblo.

MUJER “ERA UNA BRUJA”
Meraz Moreno contestó a preguntas de reporteros cuando fue presentada a los medios de comunicación.

“Nos pusimos de acuerdo todas. Era una bruja o no sé qué”, dijo cuando se refirió a la víctima mujer.

Meraz no respondió a preguntas acerca de la matanza de los niños. El santo esquelético que porta una túnica y sostiene una guadaña es rechazado por la Iglesia Católica, pero venerado entre criminales y miembros de los carteles de drogas para tener protección legal, salud, amor y dinero.