México: Felipe Calderón decretó leyes para proteger a periodistas

En la medida dada por el presidente mexicano, también se incluyó la defensa de activistas en derechos humanos

México: Felipe Calderón decretó leyes para proteger a periodistas

El Gobierno de México promulgó hoy dos decretos para brindar “atención inmediata” y mejorar así la protección a los periodistas y a defensores de derechos humanos en el país, en contra de los cuales se ha intensificado la violencia en los últimos años.

“No podemos permitir que quienes se dedican a estas actividades indispensables para la sociedad sean presa del miedo o de la violencia”, dijo el presidente de México, Felipe Calderón, en una ceremonia celebrada en la residencia de Los Pinos.

En el acto estuvieron representantes de varias ONG y de los periodistas, del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, y de diversas instituciones de México relacionadas con la seguridad pública y la administración de justicia.

Uno de los decretos establece la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, por la cual los Gobiernos federal y estatales eliminan “la división de competencias” respecto a personas que sean “víctimas de amenaza o de persecución”, detalló Calderón.

Además, se crea un fondo para apoyar a personas que requieran protección y un mecanismo que contará con una Junta de Gobierno, de nueve miembros, cuatro de ellos de la sociedad civil, un Consejo Consultivo y una Coordinación Ejecutiva Nacional.

MEDIDAS PREVENTIVAS Y DE PROTECCIÓN
La ley glosa las medidas preventivas y de protección que se podrán poner en marcha “para reducir la exposición al riesgo de periodistas y activistas”, entre ellas algunas urgentes que se tomarán en un plazo de tres horas una vez que se conoce una amenaza.

“El periodismo ha sido pieza clave en la construcción del régimen de libertades que hoy disfrutamos en México y que hay en buena parte del mundo”, recordó Calderón al destacar que no se puede tolerar que la inseguridad orille a activistas y comunicadores “a optar por la autocensura o la pasividad”.