Elecciones en EE.UU.: ¿Mitt Romney y Paul Ryan le dicen adiós al voto latino?

El flamante candidato a vicepresidente cae bien en base republicana, pero no servirá para ganarse al segmento de más rápido crecimiento del electorado

Elecciones en EE.UU.: ¿Mitt Romney y Paul Ryan le dicen adiós al voto latino?

La elección de Mitt Romney de un compañero de fórmula aparentemente sin atractivo entre los estadounidenses de origen latino ha llevado a muchos a preguntarse si el candidato presidencial republicano se ha dado por vencido en su búsqueda por conseguir el voto hispano.

La selección de Romney como candidato a vicepresidente del legislador ultraconservador Paul Ryan caerá bien en la rígida base ideológica de los republicanos, pero no servirá para ganarse al segmento de más rápido crecimiento del electorado estadounidense.

En promedio, cada día cerca de 1.600 latinos cumplen 18 años, la edad en que uno puede comenzar a votar, y para el 6 de noviembre unos 22 millones estarán en condiciones de emitir su voto.

UN TEMPRANO ESFUERZO SIN FRUTOS
Romney es consciente de la importancia electoral de este sector: su campaña intensificó sus esfuerzos para cortejar a este grupo con avisos por televisión y un sitio en español.

Esa estrategia no logró estrechar la amplia brecha en el apoyo de los latinos respecto de su rival, el presidente Barack Obama. En julio, un sondeo mostró que un 23% votaría por Romney y un 67% por Obama. Si bien el apoyo por el republicano ha venido cayendo, el del actual mandatario se mantuvo estable. El presidente obtuvo un 67% del voto latino en el 2008. La popularidad de Romney entre los votantes latinos es la peor para un candidato presidencial republicano desde 1996, estiman expertos.

LA ALTERNATIVA RYAN, DESCONCERTANTE
Todo esto hace que la elección de Ryan haya causado más de una sorpresa. De todos los compañeros de fórmula que Romney podría haber elegido, Ryan es el menos propenso a atraer el voto latino. “Haber elegido a Ryan significa que está dando la espalda a los latinos”, dijo Fabián Núñez, analista político demócrata de la cadena latina Univisión. Similar opinión tuvo el periodista especializado en temas de Latinoamérica Andrés Oppenheimer.

Ryan se elevó al firmamento del Tea Party en la Cámara de Representantes como autor de planes fiscales que desintegrarían el sistema de seguridad social sobre el cual los latinos y los afroamericanos tienden a depender más que los blancos o los americanos de raíces asiáticas.

Las visiones de Ryan sobre el rol del Gobierno han sido inspiradas por la obra de Ayn Rand, patrona del capitalismo, el individualismo, el rechazo al altruismo y la religión.

RYAN, INSPIRADO POR RAND Y EL CAPITALISMO SALVAJE
En su libro más conocido, “Atlas Shrugged”, la polémica filósofa traza una visión de un mundo donde “el dinero es la raíz de todo lo bueno” y sostiene que aquellos que esperan que el Gobierno resuelva sus promesas son parásitos.

Será interesante ver cómo Romney y Ryan planean vender su visión del país a los estadounidenses de menores ingresos, dado que sus propuestas consisten mayormente en reducir el tamaño del Gobierno, en bajar impuestos a los ricos y en disminuir los servicios sociales.

La elección de Ryan da por seguro que el tramo final hacia las elecciones del 6 de noviembre será una batalla ideológica en torno al rol del Gobierno.

INMIGRACIÓN
En inmigración, el segundo tema que más preocupa a los latinos después del empleo, Romney se mostró como un tipo contrario a la inmigración durante los debates para las primarias republicanas, que por momentos parecían un concurso para ver quién sonaba más duro en este tema.

Tanto Romney como Ryan se oponen al Dream Act, una legislación actualmente estancada en el Congreso que daría residencia permanente de manera condicional a inmigrantes ilegales que hayan llegado al país de la mano de sus padres (antes de los 16 años).

Obama tampoco se ha casado con los latinos en materia de inmigración. Primero, rompió su promesa de campaña de impulsar una reforma migratoria integral durante su primer año en el poder. En junio, con el ojo puesto en la elección, anunció en junio que su Gobierno dejaría de deportar inmigrantes ilegales que hayan ingresado al país cuando eran niños.

Cómo eso se traduce en votos adicionales se conocerá el 6 de noviembre. Aquellos afectados cerca de 800.000 no pueden votar, pero sus amigos y familiares que son ciudadanos sí pueden hacerlo y es poco probable que lo hagan por la fórmula Romney/Ryan.