Una mujer fue ejecutada en el estado de Virginia, en EE.UU.

En medio de protestas, Teresa Lewis recibió la inyección letal en castigo por planear el asesinato de su esposo y su hijastro para cobrar 250 mil dólares. Su defensa dice que sufría de retraso mental leve

Una mujer fue ejecutada en el estado de Virginia, en EE.UU.

La primera mujer en ser ejecutada en Estados Unidos en cinco años recibió ayer por la noche la inyección letal en Virginia por orquestar los homicidios de su esposo y un hijastro con el fin de cobrar un seguro de 250 mil dólares.

Teresa Lewis, de 41 años, murió a las 9:13 de la noche. Es la primera mujer ejecutada en Virginia en casi un siglo. Algunos parientes y simpatizantes de las víctimas observaron la ejecución en el Centro Correccional de Greensville.

DELITO COSTÓ CARO
Valiéndose de sexo, dinero en efectivo y la promesa de darles una parte del pago que cobrara por una póliza de seguro, Lewis convenció a dos hombres de que balearan a su esposo, Julian Clifton Lewis Jr., y al hijo de éste, Charles, mientras dormían en su casa móvil en octubre del 2002. Los dos mercenarios fueron sentenciados a cadena perpetua y uno de ellos se suicidó en el 2006.

LA EJECUCIÓN
Lewis caminó hacia la cámara de ejecución con los ojos llorosos. En los momentos previos a su muerte, preguntó si estaba presente la hija de su esposo.

Kathy Clifton, la hijastra de la sentenciada, se hallaba en una habitación adyacente para testigos cuyo interior no es visible para los internos por tener un espejo de doble vista.

“Quiero que Kathy sepa que la amo y que estoy muy arrepentida”, dijo Lewis.

Más de 7.300 exhortaciones para detener la ejecución fueron presentadas al gobernador de un estado que tiene la segunda mayor cifra de reos ejecutados. Texas es el primero.

Lewis, cuyos abogados defensores decían que sufría de retraso mental leve, había inspirado a otras prisioneras del Centro Correccional Femenil de Fluvann, donde estaba encarcelada, con cánticos cristianos.

Su destino atrajo también la apelación de la Unión Europea, las críticas de Irán y el disgusto de miles de personas.

La ejecución de Lewis llamó la atención de modo inusual debido a su género, por las afirmaciones de que carecía de la inteligencia necesaria para planear los asesinatos y porque, tras su sentencia, surgió evidencia de que uno de los pistoleros la manipuló.

Horas antes de su ejecución, Lewis se reunió con su familia, su consejera espiritual y simpatizantes en Greensville. Su consejera espiritual, la reverenda Julie Perry, sollozó al atestiguar la ejecución.

Afuera del centro correccional, opositores a la ejecución protestaron con pancartas. Los detractores dijeron que rechazaban que Virginia asesinara a una mujer.

“Hoy, la máquina de la muerte exterminó la bella ingenuidad y el amoroso espíritu de Teresa Lewis”, dijo su abogado James Rocap.