Mujeres y dinero: los dos puntos débiles del director del FMI

Según el diario Libération, Strauss-Kahn “es muy molesto, a menudo roza el acoso. Los medios saben eso, pero nadie habla de ello”

Mujeres y dinero: los dos puntos débiles del director del FMI

“Dinero, mujeres y mi judaísmo”, estos son, según dijo el propio Dominique Strauss-Kahn en una entrevista, los principales obstáculos que podría encontrar su posible candidatura a la presidencia francesa en 2012.

La condición de judío del director gerente del Fondo Monetario Internacional no volvió a abordarse en la laicista Francia. Pero sí su relación con el dinero y las mujeres. Ahora, tras ser detenido en Nueva York bajo la acusación de intento de violación, en Francia resurgen otros escándalos.

A sus 62 años, Strauss-Kahn ya sobrevivió a varias situaciones comprometidas, relacionadas con tratos políticos pero también con relaciones extramatrimoniales.

En 2008, una aventura con una trabajadora húngara del FMI estuvo a punto de costarle su puesto de trabajo. Su mujer, Anne Sinclair, lo defendió entonces en su blog argumentando que todos los matrimonios tienen problemas de ese tipo. “Nos queremos como el primer día”, aseguró.

Muchos franceses se mofaron del exceso de pudor de los estadounidenses. Y recordaron que también el ex presidente François Mitterrand vivió durante años una doble vida con su amante y la hija común de ambos.

No es la primera vez que sale a la luz la propensión a importunar a las mujeres del socialista francés. “Su único problema es su comportamiento respecto a las mujeres. Es muy molesto, a menudo roza el acoso. Los medios conocen ese fallo pero nadie habla de ello, al fin y al cabo estamos en Francia”, escribió el diario “Libération” cuando Strauss-Kahn asumió su cargo en el FMI.

Apenas se dio a conocer su detención en Nueva York, en Francia la escritora y periodista Tristane Banon lo acusó de haberla intentado vioalr hace nueve años. Entonces aconsejada por su madre no se decidió a demandar al poderoso político. Pero ahora lo hará, asegura su abogado. También una diputada socialista asegura que se le acercó de forma impropia.

Otra de las inclinaciones que le granjeó enemistades en el partido fue su ostentación. Un apartamento en la parisina Place des Vosges, una casa en Washington, otra en Marruecos… le aseguraron muchas envidias. Aunque no la del presidente francés Nicolas Sarkozy, que en una ocasión aseguró, no sin cierta satisfacción: “En comparación con él, yo soy como un pastor protestante. Al lado del suyo, mi reloj es un modelo barato”.