Otro escándalo de Berlusconi: su asesor es acusado de organizar una orgía "megagaláctica"

Organizadores de reunión del G8, en julio, habrían armado fiesta con sexo colectivo para Guido Bertolaso, a fin de que acepte un aumento presupuestario en la producción del evento

Otro escándalo de Berlusconi: su asesor es acusado de organizar una orgía "megagaláctica"
El juez italiano que investiga la supuesta trama de corrupción en torno a grandes eventos en Italia, entre ellos el G8 del pasado julio, cree que se llegó a organizar una fiesta de sexo para el jefe de la Protección Civil, Guido Bertolaso, a cambio de favores en la organización de la cumbre. El juez encargado del caso explicó que existen conversaciones telefónicas interceptadas en las que se puede escuchar cómo el empresario Diego Amenone estaba encargado de organizar una "cosa megagaláctica" para Bertolaso que supuestamente incluía sexo. "A tenor de las conversaciones interceptadas no parece permitir otra interpretación que la de que se trataba de prestaciones sexuales de las que Bertolaso supuestamente disfrutaba en el 'spa' de Amenone", afirma el juez en el texto. En ese centro romano, llamado "Salaria Sport", Bertolaso supuestamente disfrutó "no sólo de masajes, sino también de auténticas y verdaderas prestaciones sexuales", añade el magistrado. La investigación de la supuesta trama de corrupción en la organización del G8 de la isla de La Magdalena, que finalmente no se celebró al ser trasladada a L'Aquila tras el terremoto del pasado abril, apunta a que la fiesta "megagaláctica" estuvo propiciada por un aumento en los costes de la cumbre. Según el juez, Anemone decidió organizar esa fiesta para el asesor de Berlusconi ante la preocupación que suponía para él el hecho de anunciar a Bertolaso, en septiembre de 2008, que los costes de las obras para el G8 de las que se encargaba se salían un poco del presupuesto acordado. Según datos de la organización del G8 de La Magdalena, las obras en la isla para la celebración de la cumbre costaron 327,5 millones de euros, 50 millones de euros menos de lo previsto por posterior traslado del encuentro a L'Aquila, ciudad a la que finalmente acudieron los jefes de Estado y Gobierno del "Grupo de los Ocho" en julio pasado.