El papa Benedicto XVI llegó a Barcelona para consagrar la Sagrada Familia

Paralelamente, la comunidad homosexual llevará a cabo una manifestación para defender su opción sexual ante las críticas de la Iglesia

El Papa Benedicto XVI aterrizó esta noche en Barcelona, donde mañana domingo consagrará la Sagrada Familia, la obra cumbre del arquitecto catalán Antoni Gaudí, como punto culminante de su segunda visita a España.

En un avión de Iberia con la bandera del Vaticano y la bandera española, el Pontífice aterrizó en el aeropuerto de Barcelona procedente de Santiago de Compostela, donde hoy realizó la primera etapa de un viaje de apenas 32 horas.

Se trata de la segunda visita de un Papa a la capital catalana, después de la que realizó en 1982, hace 28 años, Juan Pablo II en el marco de su primer viaje a España.

Desde el aeropuerto y en un automóvil privado, el papa alemán puso rumbo hacia el palacio episcopal, junto a la catedral barcelonesa, para pasar allí la noche. El domingo por la mañana se desplazará ya en ‘papamóvil’ hasta la Sagrada Familia, un trayecto de algo más de tres kilómetros a lo largo del cual se espera la asistencia de entre 400.000 y 500.000 personas para ver pasar al Pontífice.

LA OTRA CARA DE LA CIUDAD
Pero no todos en Barcelona celebran la presencia de Benedicto XVI. Convocados por el sindicato anarquista CGT, un centenar de personas se manifestó horas antes de la llegada del Pontífice en el centro de la ciudad durante más de dos horas. Los manifestantes intentaron llegar a la Plaza de la Catedral pero se lo impidió un cordón policial.

El domingo por la mañana, gays, lesbianas y defensores de los derechos de los homosexuales han sido convocados a besarse en la boca a las 9 de la mañana en la Plaza de la Catedral, coincidiendo con la salida del Papa del palacio episcopal.