Canadá: peruanos que sobrevivieron a accidente piden residencia

Javier Medina y Juan Ariza contaron por primera vez detalles del choque de un camión contra el vehículo que los trasladaba

Canadá: peruanos que sobrevivieron a accidente piden residencia

Los peruanos Javier Aldo Medina y Juan José Ariza, dos de los 13 latinoamericanos que viajaban en una furgoneta que en febrero colisionó en una carretera rural a unos 140 kilómetros de Toronto con un camión, causando la muerte a 11 trabajadores (nueve de ellos peruanos), celebraron hoy su primera rueda de prensa desde el accidente y expresaron su deseo de conseguir la residencia en Canadá.

Tras recibir sendos cheques de 15 mil dólares de parte de un sindicato, ambos señalaron que tienen la intención de pedir la residencia permanente en Canadá “por motivos humanitarios” porque en Perú, dadas las precarias condiciones físicas en las que van a quedar, no tendrían forma de subsistir y no quieren convertirse en una carga para sus familias.

“SE ME SALIÓ EL ALMA DEL CUERPO”
Medina y Ariza relataron entre sollozos el accidente y comentaron que ambos habían llegado a Canadá tres días antes del accidente para trabajar en granjas avícolas del suroeste de la provincia de Ontario. El lunes 6 de febrero era su primer día de trabajo.

Mientras sus restantes compañeros intentaban dormir en el camino de vuelta, Ariza explicó que tanto él como Medina estaban atentos mirando el paisaje, para ellos novedoso, del campo de Ontario cuando de repente vio como un camión se abalanzaba sobre la furgoneta en que viajaban.

“Yo volteo, miro así y de repente se me sale el alma del cuerpo. Me quedo unos segundos con la mirada del chófer, el señor, que es espantosa”, dijo Ariza relatando el momento en el que cruzó su mirada con la de Christopher Fulton, el chofer que murió de forma instantánea en el accidente. Añadió que Fulton intentó evitar el choque girando el volante pero todo fue inútil.

  • ME SIENTO CULPABLE*
    Inmediatamente tras el accidente, Ariza recordó que llamó insistentemente a “Javier”, incapaz de moverse hasta que llegaron las ambulancias: “Solo recuerdo una máquina muy grande, impactándonos muy fuertemente. De repente recuerdo que todo estaba como con humo. Recuerdo la voz de mi compañero que me llamaba. Recordaba que no podía respirar y no sabía por qué”, dijo Ariza entre sollozos.

“Recuerdo que mi compañero Óscar que estaba delante mío, estaba en el piso boca arriba, con mucha sangre en el rostro. Me miraba y movía la boca como pidiendo que le ayude. Pero me sentí indefenso. No podía moverme ni decirle espera”, añadió.

“¡Me siento culpable, culpable, de no haber hecho algo por ellos! Es algo que trato de olvidar todos los días pero no puedo”, terminó diciendo.

Ariza y Medina dijeron tres meses después del accidente que siguen sufriendo física y psicológicamente las consecuencias del accidente y que los doctores les han señalado que nunca se recuperarán totalmente.